Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han desplegado esta madrugada delante de la discoteca Brisas del Paral·lel un importante dispositivo de control y prevención en la guerra contra las armas blancas, la delincuencia y la inseguridad. Hay que recordar que a principio de mes un joven murió apuñalado en el exterior de esta discoteca latina, después de una pelea entre varias personas.

 

De madrugada, 150 agentes, entre Mossos -han desplegado agentes d'USC, ARRO y Guilles- y Guardia Urbana -UREP y Canina-, con la colaboración también de la UIS del SEM, han asaltado la discoteca. Se ha creado una caja en torno a la discoteca y se ha ido identificando a un grueso considerable de personas. En total, y según los datos a los cuales ha accedido ElCaso.com, se han identificado a 159 personas, que, sumados todos los antecedentes, llegan a los 57, la mayoría, por temas relacionados con peleas y drogas. Incluso una de las personas que estaba en la zona ha quedado detenida por un requerimiento judicial.

Menores y armas blancas

En el interior de la discoteca latina Brisas se han identificado nueve menores consumiendo alcohol y se ha identificado también un controlador de acceso no habilitado. En los cacheos que han hecho efectivos de orden público en el exterior de la discoteca y también al interior se han localizado varias armas blancas.

El objetivo del operativo que ha desplegado esta noche los Mossos d'Esquadra en la discoteca Brisas del Paral·lel, que ha seguido, desde primera línea el jefe del cuerpo, el comisario Eduard Sallent, tenía varios objetivos. En un primer lugar mostrar fuerza policial en un lugar que está, a vista de los incidentes de cada fin de semana, fuera de control. Al mismo tiempo, también se quería hacer una radiografía e identificar a personas habituales de la zona con el fin de poder seguir en la investigación del crimen del pasado final de octubre.