La búsqueda de un hombre desaparecido en Moià, en el Bages, ha llegado a su fin, por desgracia, con un trágico resultado. Tras buscarlo durante toda la noche, se ha podido localizar al desaparecido, un hombre de 77 años, pero lo han encontrado sin vida cerca de una riera. La principal hipótesis de los Mossos d'Esquadra es que se trata de una muerte accidental, pero, aun así, han abierto una investigación para asegurar que la muerte de este hombre no esconde ninguna sorpresa desagradable.
La búsqueda comenzó el viernes 30 de enero, después de que se denunciara que el hombre había salido a pasear el jueves y el viernes continuaba sin dar señales de vida. El aviso llegó poco antes de las diez de la noche, y los Bombers desplegaron un operativo para localizar al hombre mayor, preocupados por si le había ocurrido algo grave. El despliegue no escatimaba en unidades, con el apoyo de los perros del Grup Caní de Recerca, drones y efectivos de doce dotaciones terrestres. También se sumaron a la búsqueda agentes de la Policía Local de Moià y de los Mossos d'Esquadra, todos ellos colaborando para encontrar al hombre y ayudarle a volver a su casa.
Muerte al lado de una riera
Se buscó al hombre por zona urbana y rural, dudosos de dónde podía estar, pero durante la noche no se obtuvieron resultados. No fue hasta el día siguiente, sábado 31, que se resolvió el misterio. Hacia las nueve de la mañana, la búsqueda dio sus frutos y se pudo encontrar al hombre, pero por desgracia, ya no se podía hacer nada para ayudarle. Lo encontraron en el suelo, claramente muerto, cerca de un arroyo del municipio de Moià. Desde un principio se consideró que lo más probable era que se tratara de una muerte natural, ya que se trataba de un hombre mayor que había pasado más de un día perdido, pero los Mossos d'Esquadra lo investigan para asegurarse y poder estar más tranquilos.