Un hombre ha sido detenido este domingo por haber matado, supuestamente, a otro en Vila-seca, en Tarragona. El supuesto crimen ha tenido lugar cuando faltaban veinte minutos para las once de la noche de este 1 de febrero, que es la hora a la que el teléfono de emergencias 112 ha recibido el aviso de que había una persona aparentemente sin vida dentro de un hotel ubicado en la avenida Ramon d'Olzina, según las primeras informaciones a las que ha tenido acceso ElCaso.com. Hasta el lugar, un establecimiento gestionado por PortAventura, el Ponient Vila Centric, se han desplazado patrullas de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Local, que han trabajado de manera coordinada, así como ambulancias del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM). Los efectivos de emergencias han encontrado a la víctima en una de las habitaciones, con aparentes signos de violencia, pero ya no se ha podido hacer nada para salvarle la vida.
El autor ha huido hasta Tarragona
El supuesto autor no estaba en ningún sitio, y no ha sido hasta las cuatro y media de la madrugada de este lunes que los Mossos lo han podido encontrar en Tarragona ciudad, y han procedido a detenerlo por su supuesta relación con este crimen. Se trata de un hombre de 51 años, cuya nacionalidad la policía catalana no ha comunicado. La Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de la Región Policial Camp de Tarragona ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de esta nueva muerte violenta en Catalunya. El caso está bajo secreto de las actuaciones, aunque fuentes al corriente de la investigación han explicado a ElCaso.com que víctima y detenido no son pareja ni tampoco turistas.
La muerte violenta en Vila-seca no ha sido la única de este fin de semana. El sábado de madrugada, en Sabadell (Barcelona) un hombre de 49 años y nacionalidad española mató a su padre después de una acalorada discusión que tuvo lugar dentro de uno de los domicilios de la calle de Tíbet, según avanzó este medio. Los Mossos d'Esquadra tienen una investigación abierta y el caso, como en el incidente de Vila-seca, está bajo secreto.