Más de 1.200 policías han saturado Barcelona y diferentes puntos del área metropolitana desde las nueve de la mañana del viernes, 4 de abril, hasta la misma hora de este sábado. El objetivo de la operación liderada por los Mossos d'Esquadra, en el marco del dispositivo Kanpai, ha sido perseguir a los ladrones que actúan de manera reiterada en el centro de la capital catalana y también a zonas como Badalona, L'Hospitalet de Llobregat y, como novedad, el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Por eso, la policía catalana, con la colaboración de Policía Nacional, las policías locales y la Policía Portuaria de Barcelona, han puesto en marcha controles de paso, inspecciones, registros e identificaciones. El balance total de detenidos durante estas 24 horas, según ha podido saber ElCaso.com, asciende además de 100 personas.

Más de 100 detenciones en 24 horas a la guerra contra los multirreincidentes en la gran Barcelona
Antes del inicio del operativo, tal como explicó ElCaso.com, desde la comisaría de Sant Andreu y coordinadamente con el resto de puntos desde donde se han desplegado agentes, han dado las instrucciones correspondientes y marcado los objetivos a los agentes, como los de la ARRO y la Brigada Móvil, especializadas en orden público. Ahora, el esfuerzo y el refuerzo policial de las últimas 24 horas han hecho aflorar a más de 100 supuestos delincuentes, ahora tan solo se tendrá que ver que pasará con ellos una vez pasen a disposición judicial y si quedan en libertad o ingresan en prisión de manera provisional.
Concretamente, el balance de esta guerra contra los multirreincidentes de 24 horas de los Mossos d'Esquadra, en colaboración con guardias urbanas de Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat y Badalona, Policía Nacional y Policía Portuaria, ha dejado un total de 105 detenidos y 60 investigados penalmente. Los agentes también abrieron 330 denuncias administrativas, intervinieron trece patinetes y recuperaron una motocicleta que había sido robada. Del total de arrestados, al menos, una veintena fueron detenidos por la Policía Nacional por encontrarse en situación irregular en territorio español, según la Ley de Extranjería actual.
Si nos centramos en L'Hospitalet, además, la Guardia Urbana, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional han identificado a 515 personas que sumaban un total de 940 antecedentes, lo que hace pensar que los pillados en todo el plan Kanpai serán miles. En la segunda ciudad de Catalunya también se han arrestado a veinte personas y han hecho nuevas intervenciones en bares conflictivos que acumulan numerosas incidencias y quejas de los vecinos por ruido y alteraciones del orden público.

El objetivo era reforzar la ofensiva contra los ladrones, que se han establecido en Barcelona y el área metropolitana, en todos los puntos posibles, también al transporte público, uno de los puntos de actuación principal de estos delincuentes. La novedad de este plan ha sido que los Mossos d'Esquadra han unificado las acciones, que hasta ahora hacían de manera separada: con el plan Tremall en la ciudad condal y con otros específicos en las regiones metropolitanas sur y norte. Además, el plan Kanpai también ha actuado en el metro, no solo para detectar e identificar ladrones in fraganti, sino para frustrar movimientos hacia otras zonas.
Un objetivo no inmediato y saturación de detenciones
Con el total de 105 arrestados por diferentes delitos, la acción policial piloto de este plan Kanpai se puede dar como satisfecha. No obstante, este dispositivo, tal como han asegurado los impulsores, no dará frutos inmediatamente y las problemáticas que más preocupan a los Mossos d'Esquadra, competentes en Seguridad Ciudadana, después del crimen organizado vinculado al tráfico de marihuana y hachís, es el aumento de la violencia asociada, que también se produce a los robos con violencia en la gran Barcelona.

El objetivo, tal y como explicó este medio, era que con los controles en varios puntos del territorio, se saturara la zona con múltiples arrestos, lo cual repercutirá, en parte, en la saturación de los juzgados. Todo ello, según aseguran, para lanzar un mensaje a los multirreincidentes e intentar cortar un clima de robos que se ha establecido en Catalunya los últimos años.