Los Mossos d'Esquadra han iniciado, a las nueve de la mañana de este viernes 4 de abril, un dispositivo simultáneo en varios puntos del área metropolitana de Barcelona para hacer frente a los multirreincidentes. En el marco del dispositivo Kanpai, tal como explicó ayer ElCaso.com, hoy los Mossos han puesto en marcha controles de paso, inspecciones, registros e identificaciones con el objetivo de perseguir a los ladrones que actúan de manera reiterada en el centro de Barcelona y también en zonas como Badalona, L'Hospitalet y, como novedad, en el aeropuerto de El Prat.
Refuerzo de la ofensiva contra los ladrones en Catalunya
Antes del inicio del operativo, desde la comisaría de Sant Andreu y de manera coordinada con el resto de puntos desde donde se han desplegado los agentes, se ha hecho un briefing por videoconferencia para dar las últimas instrucciones. El intendente Rafa Tello, jefe de Seguridad Ciudadana de la Región Policial Metropolitana de Barcelona, ha sido el encargado de marcar los objetivos a los agentes de varios servicios, como la ARRO y la Brigada Móvil, dos unidades especializadas en orden público que, en este "Tremall Plus", asumen un papel más destacado. Los mandos del dispositivo Kanpai les han encargado tareas adicionales de seguridad ciudadana para reforzar la ofensiva contra los ladrones que consideran Catalunya su paraíso.

Además de la ARRO y la BRIMO, en el dispositivo también tienen un papel clave los agentes Fura, que trabajan de paisano y son especialistas en la detección in fraganti de los ladrones. Sumados a las actuaciones de las patrullas uniformadas, representan el 80% de las detenciones de este tipo de delincuentes. Las investigaciones, aunque importantes para conseguir más pruebas —especialmente cuando se trata de organizaciones criminales o para rastrear el destino de los objetos robados—, solo suponen el 20% de las detenciones.
Novedades del plan Kanpai y colaboración policial
En el dispositivo de hoy también se han activado otros recursos de la Comisaría General de Intervención, como la Unidad de Drones (UDRON), y los agentes de la nueva Área Central Aeroportuaria y de Transporte Público (ACAT), especializados en la detección y detención de ladrones en el transporte público. Esta es una de las novedades del plan Kanpai, que se extiende al metro, no solo para detectar ladrones en acción, sino para frustrar movimientos hacia otras zonas.

El dispositivo, que ha empezado este viernes por la mañana y se alargará 24 horas durante el fin de semana, se repetirá los próximos días. También participan la Policía Nacional —encargada actualmente del control de la Ley de extranjería en Catalunya— y las policías locales de Barcelona, L'Hospitalet y Badalona, así como la Policía Portuaria de Barcelona. Los Mossos d'Esquadra han desplegado unos 800 agentes, que sumados a los de la Policía Nacional, el cuerpo del Puerto de Barcelona y las policías locales hacen más de 1.200.
Planes unificados contra la delincuencia en el área de Barcelona
Hasta ahora, los Mossos actuaban de manera separada: con el plan Tremall en Barcelona y con otros planes específicos en las regiones metropolitanas sur y norte. Ahora, bajo el mando de Tello y con la dirección del intendente Toni Rodríguez desde la Jefatura, se quiere hacer frente a la multirreincidencia de manera global, evitando que la presión policial en la capital provoque un desplazamiento del delito hacia ciudades vecinas como L'Hospitalet o Badalona.

Los impulsores de este nuevo plan aseguran que los resultados de esta ofensiva —que también tiene que permitir ganar conocimiento y, con inteligencia policial, optimizar los puestos de control y los espacios a vigilar— no serán inmediatos. Además, admiten que no habrá suficiente solo con la acción policial para acabar con esta problemática, una de las que más preocupan a la policía catalana, después del crimen organizado vinculado al tráfico de marihuana y hachís y el aumento de la violencia asociada. De esta forma, con controles en diferentes puntos del territorio, se espera saturar la zona realizando varias detenciones, lo que repercutiría también en la saturación de los juzgados. El objetivo principal sería lanzar un mensaje a los multirreincidentes y cortar un clima de robos supuestamente favorable en Catalunya.
Según la radiografía hecha por los Mossos, la mayoría de ladrones que actúan en Barcelona —451 de los cuales son considerados multirreincidentes— han encontrado en Catalunya, a causa de un sistema judicial y social fallido, un verdadero oasis. La policía pretende revertir esta situación con más presión y haciendo pedagogía con los otros actores implicados. Hoy, la respuesta ha empezado con centenares de agentes desplegados en la calle para librar la guerra total a los multirreincidentes.