Dedicarse al tráfico de drogas en Blanes (Girona) empieza a ser mala idea. Desde la instauración de la nueva unidad de guías caninos de la Policía Local el pasado 7 de julio, se ha incrementado un 25% el número de actos que levanta por posesión de drogas. Todo eso es posible gracias a Eris, un cachorro de pastor belga de todavía no un año que facilita el trabajo a los agentes y les hace llegar hasta donde antes no podían. Esta perra ya se ha hecho famosa entre los camellos de la zona, incluso aquellos que acaban de aterrizar en la población, como un hombre rumano que no hace ni un mes que se ha instalado a la ciudad y gracias a Eris ya está investigado para traficar con droga, tal como ha podido saber ElCaso.com.

Este individuo pudo estar descubierto la semana pasada en el marco de un operativo para acabar con el tráfico de drogas en un parque del municipio que se ha convertido en un foco de conflictos y ha provocado que los vecinos no puedan disfrutar de los espacios públicos. El hombre estaba llegando a este punto de venta cuando Eris detectó que llevaba droga e hizo un marcaje de su bandolera para alertar a los policías. Los agentes identificaron al hombre y, al registrarlo, le encontraron quince bolsitas de marihuana para la venta a pequeña escala, dinero en efectivo fraccionado en billetes y dos teléfonos móviles. Por este motivo, el hombre, que hace solo un mes que llegó a Blanes desde Madrid y que ya acumula unos cuantos comisos de marihuana, ha quedado investigado por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

La presencia de Eris incrementa el número de actas por posesión de drogas en Blanes

La llegada de Eris a Blanes ha hecho que en menos de dos meses se hayan incrementado un 25% el número de actos que la Policía Local levanta por posesión de droga. Concretamente, 61 de las 248 que se han puesto han sido gracias a ella. Su función, acompañado de su guía y otro agente, es vigilar espacios como la estación de trenes o algunos parques públicos donde hay personas que consumen y los camellos se dedican a vender sustancias estupefacientes. Se trata de espacios que se han convertido en problemáticos para los vecinos y que, como en el caso del parque en que se detectó al camello llegado desde Madrid, se pueden recuperar y devolver a la población.

Además, Eris también participa en controles de tráfico donde registra vehículos sospechosos de esconder estupefacientes y en grandes aglomeraciones como la fiesta mayor o los fuegos de Blanes. En este contexto, tal como adelantó ElCaso.com, Eris pudo arruinar el negocio de un camello en el Ensorra't de Blanes al detectarlo entre la multitud de gente con 500 euros de hachís encima preparados para ser vendidos. Cuando detecta algún tipo de droga mientras va rastreando, se detiene de golpe y se queda inmóvil apuntando con la nariz a donde detecta la sustancia. No se vuelve a mover hasta que su guía se lo ordena y le da un juguete como recompensa para que para ella todo esto solo sea un juego.