Los Mossos d’Esquadra, con agentes de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de las Terres de l'Ebre, y la Guardia Civil, han desarticulado un grupo criminal especializado en robos con fuerza en joyerías mediante alunizajes, con una actividad intensa también en Catalunya. Según ha podido saber ElCaso.com, la operación se ha saldado con seis detenidos, de entre 27 y 60 años, a quienes se atribuyen al menos 27 delitos cometidos entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 en todo el Estado.

En Catalunya, el grupo actuó, como mínimo, en la joyería Arrufat de la Sénia (Montsià), a principios de febrero de este año, y en Flix (Ribera d’Ebre) a los pocos días, el 20 de febrero, en la joyería Losada; dos de los puntos donde los investigadores han podido acreditar robos siguiendo un mismo patrón. También atacaron joyerías en Benicàssim (Castelló), Sonseca (Toledo), Andorra (Teruel), Villarejo de Salvanés (Madrid) y Campohermoso-Níjar (Almería), evidenciando su gran movilidad y capacidad logística para operar en diferentes demarcaciones en poco tiempo. Los investigadores han podido reconstruir un modus operandi repetitivo. El grupo actuaba de manera altamente coordinada, con una clara distribución de funciones. Antes de cada asalto, realizaban tareas de vigilancia y reconocimiento de los establecimientos, analizando accesos, sistemas de seguridad y vías de escape. Una vez seleccionado el objetivo, preparaban el asalto con vehículos de gran potencia, a menudo sustraídos previamente o con placas de matrícula manipuladas para dificultar su identificación.

Un coche contra el escaparate de la joyería

El momento del asalto era rápido y violento. Utilizaban el método del alunizaje, es decir, usaban el vehículo para reventar la entrada de la joyería y acceder en cuestión de segundos. Con el rostro oculto y guantes para evitar dejar rastro, entraban al establecimiento y, en pocos minutos, sustraían principalmente joyas y relojes de alto valor. Paralelamente, otros miembros del grupo realizaban funciones de vigilancia exterior y apoyo logístico para garantizar una huida rápida y efectiva. Este sistema les permitía actuar con gran rapidez y dificultaba la respuesta policial inmediata. Además, el grupo tenía capacidad para moverse entre diferentes puntos del Estado en intervalos cortos de tiempo, hecho que complicaba la conexión entre los diferentes hechos delictivos por parte de los investigadores. Por ahora, no se ha conocido la nacionalidad de los detenidos; ni la Guardia Civil ni los Mossos d’Esquadra la han querido facilitar.

Uno de los puntos clave del entramado era la salida del material robado. Según la investigación, las joyas sustraídas eran colocadas de manera casi inmediata en el mercado de segunda mano, a través de un establecimiento de compraventa de oro y joyas. Esta rapidez en la venta dificultaba enormemente la recuperación de los objetos y su trazabilidad. La fase de explotación de la operación se llevó a cabo el 17 de marzo, con cinco entradas y registros en domicilios y uno en un local comercial en las provincias de Castelló, Madrid y Toledo. Durante los registros, los agentes intervinieron efectos procedentes de los robos, así como otros elementos relevantes para la investigación.

Cuatro de los ladrones, a prisión

El balance económico de los atracos es elevado: entre el valor de las joyas sustraídas, los vehículos utilizados y los daños ocasionados en los establecimientos, el perjuicio total asciende hasta aproximadamente un millón de euros. Los seis detenidos están acusados de pertenencia a grupo criminal, robos con fuerza, robo de vehículos, hurto, falsificación documental y receptación. El juzgado de instrucción número 4 de Castelló de la Plana ha decretado el ingreso en prisión de cuatro de ellos, mientras que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones vinculadas a esta organización itinerante que también actuó en Catalunya.

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