La inseguridad en Barcelona no es una cuestión de percepciones. Cada vez son más comunes los casos de agresiones, apuñalamientos o, incluso, asesinatos en medio de la calle en la capital catalana. Los delincuentes y las mafias extranjeras que se creen impunes actúan sin ningún tipo de control en las calles de nuestra casa. Muchos de ellos ya lo hacen a plena luz del día o delante de cámaras, sin ningún tipo de miedo a las consecuencias, porque saben que, en muchos casos, entrarán y saldrán de los juzgados sin problemas y podrán continuar delinquiendo. Un nuevo ejemplo de ello ha tenido lugar en la calle Pelai, en pleno centro de la ciudad condal, donde un joven ha intentado evitar un robo y casi le sale muy caro.

 

Tal como se puede ver en el vídeo, un hombre se da cuenta de que un ladrón le roba el teléfono a una pareja de turistas e intenta evitarlo. El joven se acerca al ladrón y le llama la atención, y le exige que les devuelva el móvil con un "¡Qué coño haces!, devuélveles el teléfono ahora mismo". El hombre empuja al ladrón mientras le dice que se marche de allí, pero los empujones enfadan al delincuente, que saca un arma blanca e intenta clavársela con rabia al defensor de los turistas. Afortunadamente, el hombre se da cuenta a tiempo y da unos pasos hacia atrás, esquivando el ataque que podría haber sido mortal. 

El ladrón vuelve a atacar

Después de esta agresión fallida, el ladrón le da la espalda al joven y se marcha, pero lo hace tranquilamente, sin prisa. El otro hombre, que no parece asustado, le va detrás y lo vuelve a increpar, le pregunta si le clavará el arma y prepara un espray de defensa personal. El ladrón se aleja un poco, pero cuando ve que el hombre continúa acercándosele, vuelve a prepararse para atacarlo con el objeto punzante que tiene en la mano.

El hombre que graba el vídeo se da cuenta de que el delincuente está a punto de atacarlo otra vez y, antes de que pueda hacerlo, lo rocía con el espray para evitar acabar herido. La estrategia funciona, y después de eso el ladrón huye corriendo. El vídeo acaba con el delincuente marchándose calle abajo mientras el otro hombre avisa de que lleva una navaja. Este nuevo vídeo es una muestra de la inseguridad en las calles de Barcelona y muchas otras ciudades y pueblos de nuestra casa, donde los delincuentes se pasean libremente sin ningún tipo de miedo a las autoridades ni, sobre todo, al sistema judicial que les permite vivir de esta manera.

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