Los Mossos d’Esquadra mantienen abierta la investigación para aclarar todas las circunstancias que rodean la muerte de Sergio Jiménez Ramos, vecino de Vilanova i la Geltrú, en el Garraf, que falleció la noche del 30 al 31 de diciembre tras participar en un supuesto reto retransmitido en directo a través de internet. Aunque en una primera actuación policial se detectaron indicios de criminalidad, no presentaba ninguna herida de arma blanca ni de arma de fuego, ni nada parecido, el caso ha dado un giro a raíz de las informaciones conocidas posteriormente sobre qué estaba haciendo este joven, de nacionalidad española, de 37 años, en su habitación, en la casa que compartía con su madre y su hermano en Vilanova. La policía catalana analiza ahora si terceras personas podrían haber tenido una implicación penal en los hechos. En concreto, se estudia si algunos de los espectadores que seguían el directo —y que presuntamente habrían pagado para que Jiménez consumiera alcohol y drogas en cantidades muy elevadas— podrían haber incurrido en delitos como la inducción, la cooperación necesaria u otras figuras penales similares.

Uno de los puntos clave de la investigación es determinar qué papel tuvieron los participantes del directo en los momentos previos a la muerte, que todo parece indicar que se produjo por una sobredosis de droga. Según el relato familiar, cuando accedieron a la habitación se oyeron voces procedentes del ordenador que interpelaban a Jiménez, lo que abre la puerta a la posibilidad de que hubiera presión directa para que continuara con el reto a pesar de su estado, una práctica habitual en estos macabros retos por internet, donde los seguidores, que pagan dinero por ver cómo personas se drogan y se emborrachan, tienen como único objetivo narcisista observar la destrucción humana en su peor expresión.

Pagos por Bizum, el hilo de los Mossos

Todo parece indicar, por lo que se ha podido saber y ha aportado la familia de este joven fallecido antes de acabar el 2025, que estaba emitiendo en directo para un grupo restringido de personas que habían accedido a través de un enlace que él mismo facilitó tras recibir el dinero por Bizum, un hecho que puede complicar ahora saber exactamente quién había en el interior de este canal privado de Google Meet para, si procede, poderles interrogar. Además, aseguran fuentes policiales, se trata de un entorno desregulado y, además, la mayoría de usuarios no se acreditan con su nombre, lo que hace que seguir el rastro pueda ser casi imposible si no hay la colaboración de las grandes tecnológicas, que acostumbra a ser escasa. Una ventana que pueden tener los Mossos, si quieren saber quién pagó por ver este fatal show, es el rastro de los pagos, si se hicieron por Bizum.

Los Mossos trabajan en el análisis de los flujos económicos asociados a estos directos, especialmente los pagos hechos antes del reto final, así como en la identificación de los usuarios que formaban parte de grupos cerrados donde se compartían los enlaces a las videollamadas. A la espera de los resultados definitivos de la autopsia, la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas diligencias. Si se confirma, como se cree, que Sergio Jiménez murió en directo durante este reto mientras un grupo de personas le animaban a consumir más droga y alcohol, será el primer caso documentado en Catalunya y en el resto del Estado. No el primero en el mundo.