Un trabajador que se encargaba del mantenimiento del cementerio de Torrevieja, en la comarca de la Vega Baja, en Alicante, ha resultado herido después de que este sábado cayera por accidente al fondo de una tumba de tres metros de profundidad. Los hechos tuvieron lugar pocos minutos antes de las diez y media de la mañana, cuando el hombre estaba haciendo el mantenimiento de una lápida y, por causas que a estas alturas se desconocen, se precipitó a la fosa y ya no pudo salir de ella. Al recibir el aviso, se desplazaron hasta el lugar varias dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante, así como efectivos sanitarios y de los cuerpos policiales.
El hombre, a consecuencia del impacto al caer de una altura considerable, sufrió una lesión en la espalda que le provocaba un fuerte dolor. Aunque no fue necesario desalojar el cementerio, los equipos de emergencias sí que tuvieron que acordonar la zona alrededor de la tumba para poder rescatarlo. Los bomberos bajaron al fondo de la fosa con una escalera y, una vez allí, estabilizaron al trabajador y lo extrajeron de la tumba sobre un colchón vacío para evitar que las posibles lesiones que tuviera pudieran ir a peor.
Un accidente nada extraño
Que una persona caiga accidentalmente dentro de una tumba abierta no es un incidente nada extraño y de vez en cuando se vive algún episodio similar. Hace unos meses, en Navahermosa, en Toledo, le pasó a una mujer de 46 años que cayó en una tumba de unos dos metros de profundidad al resbalar por culpa del suelo mojado en un día de lluvia. Los bomberos la tuvieron que sacar de la fosa con un sistema de poleas y fue trasladada a un centro hospitalario de Talavera de la Reina. En este caso, como el del cementerio de Torrevieja, todo quedó también en un gran susto y en lesiones de poca consideración.