Alerta por nuevas estafas que se están volviendo habituales el nuestro día a día. El fraude de las tarjetas bancarias o carding es una especie de clonación que los ciberdelincuentes realizan mediante los datos de tarjetas de crédito o débito robadas para crear virtuales. Una vez tienen las copias, compran productos con pequeñas cantidades de dinero, prácticamente imperceptibles o que pueden llevar a confusión. Pero, ¿cuál es la razón de estas compras pequeñas y cómo evitar que te engañen para sacarte poco a poco el dinero?

Los estafadores realizan compras de menos de 50 euros. En general, por la pequeña cantidad, no requieren doble validación y son mucho más fáciles de disimular, especialmente en momentos estacionales en los que hay más gastos con tarjeta de crédito como Navidad, Reyes o épocas de rebajas y vacaciones de verano. La Agencia de Ciberseguridad de Catalunya ofrece diferentes consejos de prevención y reacción ante este fraude, pero antes de esto, se tiene que tener en cuenta como actúan para poder saber si se es víctima de esta estafa.

Así actúan los estafadores para clonar las tarjetas bancarias

El modus operandi de los delincuentes tiene diferentes variaciones y utilizan una serie de técnicas para conseguir la información de las tarjetas. Así, pues, en los casos de pesca de credenciales a través de correos electrónicos, SMS o llamadas telefónicas —utilizando métodos conocidos como el phishing, vishing o smishing— son los más habituales a los cuales acceden a los datos que quieren y más tarde hacen las clonaciones. Pero también podemos ser víctimas de carding con la instalación de un software malicioso en los dispositivos, por ejemplo, registrando la actividad del teclado.

Entrando en la parte más tecnológica y digital de todo esto, el ataque de formulario instalando un malware permite extraer datos sin que el servicio ni el usuario lo detecte. Todas estas bases de datos robadas son accesibles a la dark web y, a partir de ahí, se inicia la suplantación de identidad que, en el caso de las tarjetas bancarias, acostumbra a derivar en la clonación de estas tarjetas para ir vaciando la cuenta poco a poco con pequeñas compras de unos 50 euros.

¿Cómo reaccionar ante una estafa de 'carding'?

Una vez hemos detectado la estafa llega el momento de la prevención y la reacción. Según detalla la Agencia de Ciberseguridad de Catalunya, no se debe creer ninguna llamada en la que pidan hacer transferencias urgentes de dinero y, por tanto, no dar nunca datos de la tarjeta de crédito por teléfono o web de manera proactiva. También aconsejan destruir las tarjetas bancarias antiguas, caducadas o anuladas y revisar a menudo la cuenta corriente para detectar posibles movimientos sospechosos. "La precaución y el sentido común son la mejor arma para luchar contra este tipo de fraude que forma parte del entramado de estrategias de ingeniería social", sentencia la entidad.

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