Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos trabajadores del Consorci de Transport Sanitari (CTS) de Girona y ha denunciado a cinco más que, en medio de un conflicto laboral con la empresa, destrozaron más de una decena de ambulancias y dejaron a más de 200 pacientes sin poder ser atendidos con normalidad. Los hechos tuvieron lugar el pasado 9 de febrero, alrededor de las once de la noche, cuando este grupo de empleados, hartos del conflicto que tenían con CTS, decidieron hacer justicia por su cuenta, entró en la nave de la empresa en Girona y provocó importantes destrozos en los vehículos sanitarios.

Más de una decena de ambulancias destrozadas y 200 servicios sin poderse hacer

En total, destrozaron trece ambulancias y un vehículo de intervención rápida a los cuales les rompieron los parabrisas y los retrovisores, les pincharon las ruedas y les hicieron pintadas. Esto provocó que todos los vehículos quedaran inutilizados y durante dos días no se pudiera llevar a cabo los 209 servicios planificados. Además, una veintena de trabajadores no pudieron llevar a cabo su trabajo. Esto comportó un perjuicio de 19.420 euros en cuanto a los daños en los vehículos y 850 euros por los daños en las instalaciones, pero sobre todo unas pérdidas económicas de cerca de 380.000 euros derivadas de la interrupción de la actividad, ya que los trabajadores cobraron su sueldo igual a pesar de no trabajar, no se pagaron los servicios contratados que no se pudieron hacer y, además, se perdieron dos contratos con entidades.

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Las ambulancias aparecieron con los parabrisas rotos, las ruedas pinchadas, los retrovisores cerrados y pintadas. / CME

La investigación por parte de los Mossos d'Esquadra permitió identificar a los autores de los destrozos, siete trabajadores de la empresa, con diferente grado de participación. El pasado 18 de febrero se detuvo a dos de ellos, un hombre de 27 años y una mujer de 34, ambos de nacionalidad española y sin antecedentes hasta ahora, como presuntos autores de un delito de daños. Quedaron en libertad a la espera de que el juez los cite a declarar. Las otras cinco personas que también participaron quedaron denunciadas por el mismo delito.

Un conflicto laboral que viene de lejos

El ataque contra cerca de una quincena de ambulancias ha sido fruto de un conflicto laboral entre la dirección de la empresa y los trabajadores que viene desde hace tiempo. Según el comité de empresa de Comisiones Obreras (CCOO), que lamentó los hechos, la situación económica de CTS es grave y, en el momento en que se produjeron los destrozos, los trabajadores no habían cobrado la nómina de enero y una parte tampoco había percibido la paga extraordinaria de diciembre. Ante esta situación, la empresa inició un proceso de venta que, a pesar de que parecía que sería inminente y se podría resolver en pocos días, no se ha acabado de concretar con el paso del tiempo.

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El ataque supuso un perjuicio de 400.000 euros a la empresa entre los daños ocasionados y las pérdidas económicas de detener la actividad. / CME