Los estafadores juegan con el miedo de las personas para conseguir llevarse los ahorros de toda una vida. En los últimos años se ha incrementado el número de víctimas que denuncian que han recibido un mensaje de texto por parte de su banco que alertaba de un pago pendiente, o de una cuenta corriente bloqueada y que, finalmente, un delincuente, haciéndose pasar por la entidad bancaria, se ha llevado todo su dinero. Esta técnica se denomina phishing y empieza cuando los ladrones consiguen las bases de datos de los clientes de algunas empresas y después envían SMS en los que se hacen pasar por la entidad en cuestión.
El mensaje más habitual es aquel que amenaza a los clientes con perder un suministro —como el de la luz, el agua o el gas— porque hay un pago pendiente, o el que dice que la cuenta corriente ha sido bloqueada o incluso embargada. La víctima, ante la alerta y con el miedo instalado en el cuerpo, clica el enlace que acostumbra a acompañar este mensaje, el cual, muchas veces, aparece en la misma bandeja de entrada donde se reciben otras comunicaciones de la empresa.
Lo más importante: mantener la calma
El enlace que ha clicado la víctima redirige al usuario a una web idéntica a la de la compañía en cuestión, que el estafador ha creado gracias a la inteligencia artificial. La finalidad no es otra que hacer que el cliente piense que todo es real y así ponga sus datos más sensibles, como el DNI, el número de cuenta corriente, el correo electrónico o incluso la dirección del domicilio. Con esta información, los ladrones, en pocos minutos, aprovechan para hacer transferencias a su propia cuenta y, de esta manera, llevarse los ahorros de la víctima.
Los expertos en ciberseguridad hace tiempo que alertan de que la mejor manera de protegerse de las ciberestafas es mantener la calma y usar el sentido común. Ninguna empresa, nunca, pedirá, a través de un SMS un supuesto pago por hacer, de manera urgente, a través de una página web. En caso de tener dudas, la mejor opción es no hacer caso de ningún mensaje y llamar al teléfono de información al cliente para verificar si hay cualquier incidencia o si, efectivamente, es una trampa.