Los Mossos d'Esquadra investigan un nuevo tiroteo en Catalunya que se ha producido este jueves 5 de noviembre en Santa Coloma de Gramenet. Los hechos han tenido lugar alrededor de las doce del mediodía cuando varias personas han alertado a los servicios de emergencias porque habían oído varios disparos por arma de fuego justo delante del Hospital del Esperit Sant, en la zona de entrada al servicio de Urgencias. Según algunos testigos, han abierto fuego contra los ocupantes de un coche que había parado en la zona de aparcamiento, en el interior del espacio del hospital, y el pistolero ha huido a toda velocidad con otro vehículo antes de que pudiera llegar la policía.

Tanto el pistolero como las víctimas habían huido del lugar del tiroteo

Varias patrullas de los Mossos d'Esquadra se han desplazado hasta el lugar, pero cuando han llegado no había nadie. El pistolero había huido, pero también las víctimas, por lo que a estas alturas se desconoce si hay personas heridas por alguno de los disparos. Los agentes han podido comprobar que había varias vainas esparcidas por la zona y las han recogido como pruebas. La policía catalana ha abierto una investigación para esclarecer los hechos, intentar identificar y localizar tanto a los pistoleros como a las víctimas, saber qué relación tenían entre ellos y por qué se ha producido el tiroteo a las puertas del centro hospitalario.

La principal hipótesis hoy por hoy, tal como ha podido saber ElCaso.com, es que se trata de un conflicto entre personas de etnia gitana y que el tiroteo ha ocurrido a raíz de un enfrentamiento que ya habían tenido previamente miembros de dos clanes. En este sentido, los investigadores deberán esclarecer ahora qué intención tenía el pistolero que ha abierto fuego contra el coche para determinar si lo que quería era marcar territorio, herirlos o si había disparado a matar. Sea como fuere, según los mismos testigos, no parece que ninguna de las víctimas haya resultado herida grave.

Los tiroteos, cada vez más habituales en Catalunya

El de Santa Coloma es el último tiroteo que en las últimas semanas ha tenido lugar en Catalunya. Solo en los últimos quince días se han registrado en Sant Jaume dels Domenys —donde se pudo descubrir una plantación de marihuana—, en Polinyà y en el barrio de la Mina de Sant Adrià de Besòs. Además, durante el mes de octubre también se registraron dos asesinatos por arma de fuego, uno en un centro de tatuajes de Badalona y el otro en una habitación del Hospital Joan XXIII de Tarragona donde ejecutaron a un hombre turco a quien ya habían intentado matar a tiros días antes en Salou. El elevado número de este tipo de tiroteos, cada vez más habituales en nuestro país, genera una gran preocupación porque, a pesar de que suelen ser entre delincuentes, puede haber un día en que resulte herida una persona inocente.