Susto y de los gordos el que se han llevado los policías del turno de tarde de la comisaría de Ciutat Vella de la Guàrdia Urbana de Barcelona. Pasaban pocos minutos de las cuatro de la tarde de este lunes, 16 de febrero, cuando un incendio ha comenzado a quemar el cuadro de luces de la comisaría, situado en la planta baja del edificio. Ante la virulencia de las llamas, los agentes han tenido que salir de su lugar de trabajo por precaución. Hasta la comisaría, situada en el número 4 de la calle de las Tàpies, se han activado cuatro dotaciones de los Bombers de Barcelona, que han hecho tareas de extinción del incendio. 


Hacia las siete de la tarde, los Bombers ya han dado el incendio por extinguido y se han marchado de la comisaría. Los policías, sin embargo, no han podido entrar a su lugar de trabajo hasta un rato más tarde, cuando el edificio ha quedado correctamente ventilado. Por suerte, sin embargo, no se ha de lamentar ningún tipo de daños personales ni materiales, a pesar de que, tal como ha podido saber El Caso.com, la comisaría ahora mismo no tiene agua ni luz. 

A estas alturas se desconoce el origen del fuego, pero, como ha podido saber ElCaso.com, ya hace un mes que a la entrada de las instalaciones de la comisaría hay una obra, justo en el mismo punto donde se ha declarado el incendio. La investigación tendrá que determinar si hay relación o ha sido casual. 

El servicio funciona con normalidad 

En el turno de tarde de la Unitat Territorial primera, es decir, la del Distrito de Ciutat Vella, han trabajado una cincuentena de policías de la Guàrdia Urbana de Barcelona, entre agentes, cabos y sargentos. El incendio ha comenzado dos horas después del inicio del servicio y, aunque los agentes no han podido entrar en la comisaría, el turno de tarde ha funcionado con normalidad. Según ha podido saber ElCaso.com, tres patrullas han cortado la calle para que los Bombers pudieran trabajar con seguridad y el resto de policías han sido liberados para atender las necesidades de los ciudadanos.