Después de saberse el último caso en una discoteca de Barcelona este pasado fin de semana, se ha denunciado otra agresión en una discoteca de Ibiza, según informa el digital VilaWeb. La víctima, de 27 años y residente en el Baix Llobregat, se marchó a la fantástica isla blanca con unas amigas para pasar las vacaciones. Una noche decidieron salir de fiesta a la discoteca Amnesia y, mientras andaba de una sala a otra, notó un pinchazo en la parte inferior de la pierna. Al notarlo, inmediatamente se giró para poder ver quién había sido, pero no pudo saberlo por culpa de la oscuridad y la cantidad de gente que había dentro del local.

La víctima acudió a los sanitarios de la discoteca

La chica ya estaba alertada sobre los casos de sumisión química en discotecas, ya que había leído informaciones en las redes sociales sobre los casos por toda España. Por este motivo, supo en seguida que probablemente había sido víctima de un pinchazo de este tipo y se dirigió al punto de enfermería de la discoteca. Allí, los profesionales dudaron de sus palabras: "¿Cómo sabes que ha sido un pinchazo de jeringa? Puede haber sido una picadura de mosquito" y "Piensa que si fuera una jeringa no tendrías sangre. Soy sanitaria y sé distinguir perfectamente un pinchazo de jeringa", explica. La joven estuvo un buen rato bajo observación y le detectaron una dilatación en las pupilas. Como es lógico, los sanitarios le preguntaron si había consumido algún tipo de droga, pero ella respondió que no.

Los médicos no sabían cómo reaccionar ante este caso

Más tarde, decidió ir al hospital Can Misses de Ibiza acompañada de sus amigas. Según detalla la víctima, después de esperar un buen rato, tuvo la sensación de que la doctora que la atendía no sabía muy bien qué protocolo activar ante este tipo de casos. La joven se pensaba que en el hospital le harían un análisis de sustancias para saber si había sido drogada, pero sorprendentemente solo le dieron "un tratamiento preventivo para el VIH y la hepatitis y unas veinte pastillas". Después de acudir al hospital, decidió denunciar los hechos ante la policía española. Una vez delante de la Guardia Civil, la joven asegura que los agentes, después de recoger su testimonio, la avisaron de que necesitaban una prueba de detección de sustancias. Entonces, la víctima volvió a ir a Can Misses para que le hicieran un análisis. Los médicos decidieron hacerle de orina, pero no de sangre. "La prueba salió positiva en cannabis, pero yo no había fumado nada. Me dijeron que podía tratarse de un falso positivo o bien de cannabis líquido inyectado", ha detallado.

Síntomas del pinchazo en las víctimas

Esta joven, a diferencia de otros casos denunciados por sumisión química, no tuvo prácticamente síntomas posteriores al pinchazo. Eso es debido a la rápida reacción que tuvo la chica, que apartó la pierna y no dejó tiempo a que hiciera efecto la inyección. Sin embargo, en otras agresiones de este tipo, los síntomas son varios. En la mayoría de casos, la víctima sufre una pérdida del equilibrio, problemas visuales, mareos, náuseas, vómitos y confusión. En los casos más extremos, la víctima puede llegar a perder el conocimiento.

Casos de sumisión química en Catalunya

El primer caso del cual se tuvo constancia en el estado español sobre sumisión química fue, precisamente, en una discoteca de Ibiza el pasado mes de junio. Con respecto a Catalunya, el diario ARA ha publicado un caso en Lloret de Mar (La Selva) ocurrido hace un par de semanas. Más recientemente, una joven ha denunciado a través de sus redes sociales que ella y una amiga suya fueron víctimas de este tipo de agresión en un local de ocio nocturno en Barcelona este fin de semana.

Según ha informado la portavoz de los Mossos d'Esquadra, los agentes de la policía catalana han recibido un total de cinco denuncias por pinchazos en el ámbito del ocio. Sin embargo, aunque investigan todos los casos posibles, aseguran que es difícil identificar a los agresores porque actúan en discotecas donde la iluminación es muy baja y hay una gran cantidad de gente.

Los pinchazos misteriosos también llegan a Europa

Aparte de España y Catalunya, el resto de países de Europa también sufren casos por sumisión química. En el Reino Unido se han llegado a denunciar 1.300 casos durante el según semestre del año pasado. La policía británica lo vinculó a intentos de agresiones sexuales porque detectaron sustancias que se utilizan para inhibir las capacidades de la víctima, como el éxtasis líquido. Con respecto a Francia, se han registrado unas 350 denuncias en los últimos meses, sin noticia de casos de agresiones sexuales ni detección de drogas relacionadas con la sumisión química en los análisis.

En caso de que se sufra una agresión por sumisión química es muy importante acudir rápidamente a centros sanitarios y alertar a la policía.