Los Mossos d'Esquadra han cazado en Sant Adrià de Besòs, en el Barcelonès, a un hombre al que le debía venir hambre de madrugada, porque decidió colarse en una pizzería y robar dentro. El hombre no contaba con que el local tenía cámaras de seguridad y alarma, y recibió una visita exprés por parte de unos agentes que lo atraparon, casi literalmente, con las manos en la masa. Aunque no se lo puso fácil, los policías pudieron detener al hombre, de 28 años, por un delito de robo con fuerza y resistencia y por desobediencia a agentes de la autoridad. En su habitual exceso de celo, los Mossos d'Esquadra no han revelado a este medio la nacionalidad de los detenidos.
Los hechos tuvieron lugar el viernes, sobre la una menos cuarto de la madrugada en la plaça de la Vila de Sant Adrià de Besòs. El ladrón vio la pizzería La Font y decidió entrar a robar. El hombre no tuvo en cuenta que el local estaba equipado con un sistema de alarma y con cámaras de seguridad que le arruinaron la visita nocturna. Cuando el ladrón se coló en el establecimiento, saltó la alarma. Los Mossos d'Esquadra recibieron el aviso y, rápidamente, se desplazaron hasta allí. Los policías llegaron y se encontraron con el delincuente todavía dentro del local. El hombre no facilitó la detención, y se resistió al arresto, por lo que lo detuvieron no solo por el robo con violencia, sino también por un delito de desobediencia a agentes de la autoridad.
Robos frustrados
Estos últimos días han estado marcados por robos frustrados gracias a los agentes. En Llançà, una mujer fue atrapada en el bar de al lado de la estación, escondida en los lavabos, después de cortarse rompiendo un cristal. En Terrassa también ha habido un problema similar. Una ladrona se ha colado en una pastelería por la ventana, se ha hecho una herida y lo ha llenado todo de sangre, arruinando el negocio a las trabajadoras. Finalmente, la policía la ha encontrado escondida dentro de un congelador.