Los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Llançà, en el Alt Empordà han detenido a una mujer que intentó entrar a robar, sin éxito, en un bar del municipio ampurdanés. El intento de robo ya empezó mal, cuando la mujer se hizo un corte colándose en el local, y acabó de manera similar, cuando la encontraron escondida en uno de los lavabos, intentando no ser descubierta. Los policías detuvieron a la mujer, de 40 años, vecina de un pueblo cercano, por un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Ninguno de los cuerpos ha revelado más detalles sobre la detenida, como su nacionalidad o si tenía antecedentes previos.
La mujer fue al bar La Cantina, situado justo al lado de la estación de tren de Llançà. Lo hizo en pleno día, pero eso no le impidió decidir que lo mejor que podía hacer era entrar a robar. La ladrona decidió que entraría rompiendo el cristal, pero, ya desde el inicio, el plan se le complicó. La mujer rompió el cristal y se coló dentro, pero mientras lo hacía se hizo un corte en la mano que la hizo sangrar. Una vez dentro, fue a por el dinero, pero no tuvo ni la oportunidad de escaparse con el botín. Poco después, la Policía Local fue hacia la estación, acompañada de los Mossos d'Esquadra. Cuando llegaron, la delincuente no tuvo tiempo de buscar una buena escapatoria y decidió esconderse.
Atrapada escondiéndose en los lavabos del bar
Los agentes llegaron a La Cantina de la estación y se encontraron con el cristal roto. Empezaron a inspeccionar el bar para recoger pruebas y, cuando llegaron a los lavabos, se encontraron con la ladrona escondida allí mismo. Rápidamente, los policías la detuvieron, acusada de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa y se la llevaron a comisaría. El caso ha quedado ahora en manos de los Mossos, los encargados de hacer las diligencias.