Una pastelería de Terrassa ha sufrido un robo que ha obligado a los propietarios, una familia, a cerrar un par de días por el desastre que causó la ladrona. Una mujer entró a robar, se cortó con un cristal y lo dejó todo lleno de sangre. Cuando la policía llegó, se encontró con la delincuente encerrada dentro de un congelador en la pastelería. La mujer, de la que no se ha revelado más información, como la edad, nacionalidad o antecedentes, quedó detenida por un delito de robo con fuerza y ya ha pasado por los juzgados.
Los hechos tuvieron lugar este viernes 20 de febrero. Durante la madrugada, la mujer fue hasta la pastelería Erica, situada en la calle Ample de Terrassa, y entró a robar. La ladrona rompió una ventana para entrar, pero al hacerlo se hizo un corte y empezó a sangrar por el local. Tampoco calculó bien el tiempo, y después de buscar por el local, ya no pudo huir. Su solución fue buscar un lugar donde esconderse, confiando en que los agentes no la encontrarían, pero no tuvo esa suerte. Cuando los policías llegaron al local, vieron la sangre por el suelo y se pusieron a inspeccionar el establecimiento. Al cabo de poco rato, pudieron localizar a la ladrona, escondida dentro de un congelador, entre brioches y ensaimadas. Los agentes la detuvieron, acusada de un delito de robo con fuerza, por el que ya ha pasado a juicio, según informan las trabajadoras de la pastelería.

Las trabajadoras, una madre y sus dos hijas, han compartido el caso en sus redes sociales, quejándose de la situación y diciendo que "es muy injusto" que hagan una cosa así en un negocio familiar. Según explica una de las hijas, es muy frustrante levantarse a las tres de la madrugada para preparar los pasteles y ver que te han entrado a robar y te han arruinado todo el negocio. También dice que como la mujer se hirió y lo llenó todo de sangre, han tenido que contratar un servicio de limpieza para desinfectarlo todo. Además, al esconderse en el congelador, les estropeó todo el producto que tenían preparado para el fin de semana. La familia fue a declarar ayer, sábado, ante el juez. Afortunadamente, gracias al eco en las redes, la gente se ha solidarizado con el caso, y este domingo, cuando han podido abrir, muchas personas han ido a comprar al local para darles negocio.
Se esconde en un lavabo para evitar que lo pillen
En Llançà tuvo lugar un robo muy similar, concretamente en el bar de al lado de la estación de tren. Una mujer entró a robar rompiendo un cristal, como la protagonista de esta noticia. Ella también se cortó y, en vez de huir, se escondió en los lavabos. El caso tuvo exactamente el mismo desenlace, con la policía atrapándola allí mismo y quedando acusada de un delito de robo con fuerza.