Nueva pelea violenta en la calle Alegre de Dalt, en el barrio de Gràcia de Barcelona. Una más. La salida de una complicada discoteca latina ha vuelto a acabar con incidentes graves, esta vez con la presencia de armas blancas y, supuestamente, también un arma de fuego. Los hechos se produjeron la madrugada del domingo al lunes, hacia las cuatro y media, cuando varios grupos se enfrentaron en la vía pública en una escena que ya es habitual, pero cada vez más peligrosa. La pelea se ha conocido hoy después de la publicación del vídeo por parte de Vox Barcelona.
Según ha podido saber ElCaso.com, la pelea comenzó a la salida del local Draco —el antiguo KGB— y se extendió rápidamente por los alrededores de la calle, con correrías, gritos y golpes entre varios individuos. Varios testigos, que grabaron los hechos desde los balcones, aseguran que uno de los implicados llevaba un machete de grandes dimensiones, mientras que otro exhibía lo que parecía una pistola.
Cuando las patrullas de la Guàrdia Urbana llegaron al lugar, alertadas por llamadas de vecinos, los participantes ya habían huido. Los agentes no pudieron localizar ni identificar a los presuntos portadores de las armas. Tampoco constan, por ahora, ni detenidos ni denuncias, y no se ha informado oficialmente de heridos. Es habitual; nadie quiere denunciar y nadie colabora con la policía.
Los vecinos de la zona hace años que denuncian la situación. Aseguran que las noches con actividad en este local acaban a menudo con altercados en la calle, especialmente a la salida, cuando se concentran grupos que protagonizan peleas y reclaman el cierre definitivo de la discoteca. El local arrastra un largo historial de conflictos y problemas administrativos. Aunque había una orden judicial para desalojarlo después de la finalización del contrato de alquiler, el proceso se aplazó y, a día de hoy, continúa en funcionamiento.