El cuerpo de un hombre británico de 54 años que hacía cuatro días había desaparecido misteriosamente del hospital Benidorm, en la comarca de la Marina Baixa, en Alicante, ha sido localizado sin vida en la sexta planta del mismo centro sanitario, de donde nunca había llegado a salir. Estaba atrapado entre una plataforma metálica y una pared, en un espacio lleno de cableado eléctrico al que los pacientes, como él, tienen prohibido el acceso. Ahora, la Policía Nacional, que lo estaba buscando por toda la ciudad desde hace días, ha abierto una investigación para esclarecer las causas de la muerte, que a estas alturas parece que ha sido accidental, y determinar qué hacía en esta zona del hospital.
Encuentran su cadáver tras cuatro días desaparecido
Fue el pasado 7 de febrero cuando la mujer de la víctima fue a ver a su marido al hospital, donde estaba ingresado, y se encontró que no estaba allí. Los médicos le dijeron que no le habían dado el alta y tampoco se le encontró cuando se le buscó por el hospital, así que la mujer pensó que habría marchado voluntariamente hacia casa, ya que no era la primera vez que lo hacía. El pasado mes de octubre ya había vivido esta situación y pensaba que sería lo mismo, pero esta vez llegó a casa y tampoco lo encontró. Ni allí ni a ningún lugar donde acostumbraba a ir.
Ante esta situación, se presentó una denuncia por desaparición en la Policía Nacional, se colgaron carteles con su foto por todo Benidorm y se pidió colaboración ciudadana a través de las redes sociales. Sin embargo, nadie lo encontraba y las pocas pistas que llegaban quedaban descartadas. Al realizar las gestiones oportunas con el hospital y comprobar las cámaras de seguridad, sin embargo, todo cambió. En las imágenes se le veía salir de su habitación con la ropa puesta y como había estado caminando sin sentido por los pasillos del hospital, pero nunca llegó a salir de allí.
Viendo que no pisó la calle, la búsqueda se intensificó por todos los rincones del centro hospitalario, hasta que se encontró su cuerpo ya sin vida en la sexta planta, en una zona de instalaciones eléctricas, atrapado entre una plataforma metálica y una pared llena de cables eléctricos. La principal hipótesis es que habría intentado recuperar algún objeto que se le había caído y habría quedado atrapado boca abajo sin poder salir. Una vez confirmado que no podría haber muerto por electrocución, ya que la potencia del cableado no tenía suficiente potencia, la autopsia confirmó que había muerto por asfixia.
