Un hombre de la Seu d'Urgell tendrá que estar seis meses sin poder presentarse al examen teórico para obtener el carnet de conducir. Además, el hombre tendrá que pagar una multa de 600 euros. Este es el castigo que le ha impuesto el juez después de que los funcionarios de la Dirección General de Tráfico lo pillaran haciendo trampa durante la prueba. Los hechos tuvieron lugar el miércoles, 21 de enero, cuando los trabajadores vieron que uno de los alumnos que hacía el test tenía un comportamiento sospechoso y pidieron la presencia de los Mossos d'Esquadra en la sede donde se hacen los exámenes, el edificio Cultural de les Monges, situado en el número dos de la plaza de les Monges de esta localidad del Alt Urgell.

Los agentes de la policía catalana, al llegar, identificaron al hombre y, después de registrarlo, descubrieron que el individuo llevaba encima un sistema de comunicación para que una persona, que estaba fuera de la sala donde se hacían los exámenes, le dijera las respuestas. El alumno llevaba el móvil en el zapato, donde había un agujero a través del cual estaba colocada la cámara del teléfono. El individuo estaba transmitiendo un vídeo en directo, donde enfocaba las preguntas del test, acercando el examen al pie. El hombre, a través de un auricular que tenía en la oreja, recibía las respuestas correctas que alguien, desde fuera del edificio, le leía a través de un sistema de audio conectado vía Bluetooth. 

Grupo de Investigación y Documentación 

En esta actuación participaron los agentes del Grup de Recerca i Documentació (GRD) de l'Àrea Regional de Trànsit dels Mossos d'Esquadra. Esta unidad de la policía catalana es la encargada de investigar las trampas que los alumnos hacen cuando quieren obtener el permiso de conducir. Además, también investigan las falsificaciones de documentos oficiales, como las fichas técnicas o las ITV de los coches, los bastidores modificados o las matrículas duplicadas, entre otros.