El protagonista de esta noticia ha confundido las calles de Barcelona con la NASA, quizás como efecto secundario de conducir su patinete bajo los efectos de las drogas y el alcohol y pensar que era un cohete. Una patrulla de la Unitat de Seguretat Ciutadana de la Guàrdia Urbana de Barcelona lo ha pillado este sábado, 7 de febrero, por la mañana, conduciendo su patinete a 92 km/h, una velocidad mucho más elevada de la capacidad que tienen estos vehículos, que llevan un limitador de fábrica de 25 km/h. El hombre no solo incumplía esta limitación, sino que también circulaba a una velocidad mucho más elevada de la que permite la normativa de circulación de Barcelona, los 50 km/h.
Los agentes, que pertenecen a la Unitat Territorial del districte d'Horta-Guinardó, han visto al hombre conduciendo demasiado rápido y han decidido pararlo. Los policías, al identificar al conductor, han descubierto que, además, nunca se había sacado el permiso de conducir. La normativa sobre movilidad con patinetes eléctricos en Barcelona obliga a los conductores a obtener el carnet de conducir si el patinete circula a una velocidad superior a 25 km/h.
Por lo tanto, el hombre ha cometido dos infracciones, y la Guàrdia Urbana de Barcelona le ha impuesto dos sanciones; la primera, administrativa, por manipular un patinete, el cual circulaba a una velocidad para la cual no estaba homologado, y la segunda, penal, por circular sin el carnet de conducir.
Conduce borracho y drogado
Los agentes de la Guàrdia Urbana de Barcelona, además, han visto que el hombre presentaba síntomas evidentes de conducir bajo los efectos de las drogas y el alcohol. Ante la sospecha, los policías han hecho la prueba al hombre, que ha dado positivo. Ante los hechos, el individuo también ha quedado investigado por ser el supuesto autor de los delitos contra la seguridad vial.