El pasado viernes 26 de diciembre, un barco naufragó mientras navegaba por Indonesia, cerca de la isla de Padar, al este de Bali. El barco transportaba once personas: cuatro tripulantes, un guía turístico y seis turistas valencianos, todos ellos de la misma familia. Tras el naufragio, se pudieron salvar los tripulantes, el guía, la madre y una de las hijas, pero el padre y las otras tres hijas se hundieron con el barco, y se les dio por muertos. Hoy, cinco días después de que se recuperara el cuerpo sin vida de la hija desaparecida, se ha encontrado el cadáver del padre, Fernando Martín.

El hombre, de 44 años, era el entrenador del femenino B del Valencia CF, según confirmó la misma entidad cuando supo de su desaparición. El cuerpo del hombre se ha encontrado en la misma zona donde el pasado lunes se recuperó el de su hija, una niña de tan solo 12 años. Tras encontrar este segundo miembro de la familia, las autoridades indonesias han decidido ampliar la búsqueda durante tres días más, con la esperanza de recuperar los cuerpos de los dos hijos que continúan desaparecidos, menores de 9 y 10 años, que ya se dan por muertos.

Un naufragio desolador

El naufragio del KM Putri Sakinah, el barco en el que viajaba la familia valenciana, fue trágico. La madre, Andrea Ortuño, y una de sus hijas se encontraban en la parte superior de la embarcación cuando tuvo lugar el incidente, por lo que cayeron al agua. El resto de la familia, el padre y tres de los hijos, no corrieron la misma suerte. Las víctimas estaban en la cabina y quedaron atrapados allí, sin poder salir, mientras el barco se partía y se hundía. Las condiciones meteorológicas adversas que había en esos momentos, con olas de hasta tres metros de altura, provocaron que la embarcación se partiera y se hundiera en cuestión de minutos, sin que el padre y tres de los hijos pudieran escapar de la tragedia.