Los ladrones y estafadores cada vez empiezan más jóvenes. La última semana, los Mossos d'Esquadra detuvieron a un chico de solo 18 años justo cuando acababa de sacar más de 23.000 euros de un cajero automático de la zona de la Vila Olímpica, en el distrito de Sant Martí de Barcelona. El adolescente vio el coche patrulla e intentó escapar con un patinete eléctrico -sin demasiado éxito-, pero su principal error de delincuente novel y por el cual los agentes lo atraparon a la primera fue su absoluta falta de discreción: delante del cajero, de madrugada, con la cara completamente tapada, no había duda de que no estaba metido en nada bueno.
Los hechos se remontan a las dos y media de la madrugada del pasado jueves, 29 de enero. Una patrulla de la Unidad de Seguridad Ciudadana de los Mossos que estaba realizando tareas de vigilancia y prevención por el barrio se fijaron en una persona delante de un cajero automático que se ocultaba la cara y que, al ver el coche, no perdió el tiempo y cogió su patinete eléctrico, yéndose del lugar a toda velocidad. Entonces comenzó una corta persecución por las calles de la capital, ya que con el VMP no fue capaz de dejar atrás a los policías. Incluso se decantó por una huida a pie, pero, finalmente, fue interceptado por los agentes.
Tenía encima cuatro tarjetas de crédito de otra persona
Durante el registro del chico, los Mossos encontraron un total de 23.190 euros fraccionados en billetes de 20 y de 50 que acababa de sustraer del cajero, así como una tarjeta de crédito que no estaba a su nombre y un móvil de alta gama. Además, los agentes localizaron tres tarjetas más arrojadas en una papelera, cerca de donde abandonó el patinete, las tres a nombre de la misma persona que aparecía en la primera tarjeta intervenida.

El adolescente no pudo dar una explicación coherente de cómo había conseguido estas tarjetas y, ante la sospecha de que pudieran ser robadas -un extremo que aún está bajo investigación policial, ya que también es posible que una tercera persona se las hubiera dado- quedó detenido, acusado de un delito de estafa. La policía catalana no ha querido informar sobre la nacionalidad del chico detenido, pero ha explicado a ElCaso.com que el titular de las tarjetas ya ha sido contactado para que pueda realizar las gestiones necesarias para cancelarlas o recuperarlas.