Los Mossos d'Esquadra han detenido en Granollers (Vallès Oriental) a una quinta persona implicada en el asesinato de un hombre en un piso ocupado de Valls, en el Alt Camp, el pasado 21 de marzo. Este nuevo detenido, un hombre de 36 años, había burlado el cordón policial que los Mossos habían establecido por los alrededores de la calle de l'Església, donde apareció el cadáver, y consiguió esconderse durante casi una semana. Con este arresto, la policía catalana cree haber pillado a los tres autores materiales de la muerte violenta de este hombre de 45 años.

Tres de los detenidos ya están en prisión

Los Mossos pudieron detener al primer sospechoso, un joven de 23 años, solo unas horas después del hallazgo del cuerpo en los bajos de un edificio ocupado de la capital del Alt Camp. Al día siguiente, la policía catalana hizo dos arrestos más: un hombre de 30 años y una mujer de 47. Después de prestar declaración ante el juzgado de instrucción número 3 de Valls, el pasado viernes, los tres detenidos ingresaron en la prisión de manera provisional y sin fianza. Una segunda mujer fue interrogada también con el resto de sospechosos, pero quedó en libertad provisional por considerarse que no tenía relación directa con los hechos cometidos.

La investigación llevada a cabo por los agentes del Área de Investigación Criminal (AIC) del Campo de Tarragona ha determinado que los tres hombres arrestados son los autores materiales de la muerte, según ha adelantado el Diario de Tarragona y ha confirmado ElCaso.com, mientras que la primera mujer detenida habría colaborado con ellos ayudándolos a encubrir el crimen. A estas alturas, el caso se encuentra bajo secreto de sumario, pero la investigación continúa abierta con el fin de aclarar todos los detalles y las circunstancias en las que se cometió el asesinato.

Formaban parte del mismo grupo de ladrones

Tal como informó ElCaso.com, los cinco detenidos y la víctima formaban parte de la misma banda criminal que se dedicaba a efectuar robos violentos por todo el municipio, y también estarían involucrados en tráfico de drogas. De hecho, el lugar donde apareció el cadáver, un bloque de pisos ocupado, se utilizaba como escondite por la mayoría de ladrones de Valls, y también albergaba un antro de droga. Este hecho permitió a los investigadores estrechar el cerco y encontrar rápidamente a los presuntos asesinos.