Agentes de los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado lunes en Linyola, en el Pla d'Urgell (Lleida), a un hombre acusado de agredir sexualmente a su hija de 13 años mientras estaba durmiendo. Los hechos tuvieron lugar la madrugada del sábado al domingo, aprovechando que la niña había ido a pasar el fin de semana a casa de su padre, ya que sus progenitores están separados. Mientras la menor estaba durmiendo, el hombre entró en la habitación sigilosamente y, presuntamente, le introdujo su pene en la boca. La menor se dio cuenta de lo que estaba pasando y se despertó asustada.

Al día siguiente, la menor lo explicó a la madre cuando volvió a casa y se desplazaron las dos hasta la comisaría de los Mossos de Mollerussa para denunciar al padre, tal como ha adelantado el diario Segre. Los agentes de la policía catalana tomaron declaración a la menor para saber todos los detalles de los hechos y activaron el protocolo para este tipo de situaciones. La niña fue trasladada hasta el hospital Arnau de Vilanova de Lleida para que le hicieran una revisión médica exhaustiva. En el centro hospitalario, la menor volvió a relatar la agresión sexual que había sufrido y todavía dio más detalles.

Libertad provisional para el padre

El lunes, agentes de la Unidad de Investigación de los Mossos detuvieron al padre de la niña como presunto autor de un delito de agresión sexual a menores de edad. También se hizo una inspección ocular de su domicilio, donde tuvieron lugar los hechos, con el fin de recoger pruebas y encontrar indicios. El hombre pasó a disposición del juzgado de Balaguer, que lo dejó en libertad provisional a la espera de juicio. A estas alturas, se desconoce si esta era la primera vez que el hombre agredía sexualmente a su hija o si lo había hecho en otras ocasiones anteriores aprovechando que la menor iba a su casa.