La Guàrdia Civil detuvo el pasado 7 de mayo a un hombre de 28 años y de nacionalidad española en Sant Andreu de la Barca, en Barcelona, cuando intentaba acceder a la Comandancia de Barcelona para entregar mobiliario en el interior del recinto. El hombre, que trabajaba como transportista de muebles, tenía en vigor una requisitoria judicial de búsqueda, detención e ingreso en prisión por un delito de quebrantamiento de condena.
Los hechos tuvieron lugar en el control de acceso del acuartelamiento de la Guàrdia Civil en Sant Andreu de la Barca. El detenido había llegado acompañado de otros dos trabajadores de la misma empresa con el objetivo de entregar muebles en los pabellones, las viviendas destinadas a personal del cuerpo que se encuentran dentro de las instalaciones policiales. Antes de permitirles la entrada, agentes de la Sección de Protección y Seguridad, la unidad encargada de la vigilancia del recinto, del control de accesos y de la protección del personal y de las dependencias oficiales, identificaron a los tres trabajadores.
Durante la comprobación de los datos, los agentes detectaron que sobre uno de los transportistas constaba una señalización policial y judicial en vigor en la Base de Datos de Señalizaciones Nacionales, el sistema donde figuran avisos de interés policial sobre personas, vehículos u otros elementos. Ante esta alerta, los agentes de seguridad avisaron a los investigadores de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Barcelona para que realizaran las comprobaciones pertinentes.
Orden de detención pendiente
Los agentes de la policía judicial consultaron el sistema SIRAJ, la base de datos que permite verificar requisitorias y resoluciones dictadas por los órganos judiciales, y confirmaron que la orden continuaba activa. La requisitoria había sido dictada por la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Pamplona a raíz de un quebrantamiento de condena, motivo por el cual los agentes procedieron a la detención inmediata del hombre.
Después de ser arrestado, el transportista fue puesto a disposición del juzgado de guardia de Martorell. El juez dictó el mandamiento de prisión y ordenó su ingreso en un centro penitenciario de Barcelona. La intervención se pudo realizar, según ha informado la Guàrdia Civil, gracias a los controles rutinarios de identificación que se realizan antes de acceder a instalaciones policiales sensibles como la Comandancia de Barcelona.