La gran llamarada provocada por la fuga de gas en los accesos del metro de la plaça de Sants, en Barcelona, continúa quemando este jueves, 23 de julio, por la mañana, horas después de la deflagración que dejó ocho hombres heridos, cinco de ellos graves. Los Bombers de Barcelona mantienen un dispositivo en la zona para controlar el fuego y evitar que se propague mientras se trabaja para detener completamente el flujo de gas. La Guàrdia Urbana mantiene un perímetro de seguridad, reforzado también con agentes del ARRO de los Mossos d'Esquadra.
La llama no se podrá apagar hasta que la compañía suministradora consiga hacer los cortes necesarios en diferentes puntos de la red de distribución y se pueda vaciar el gas que todavía queda en el interior de las tuberías. Se trata de una operación compleja que puede alargarse durante horas, ya que antes de extinguir el incendio hay que garantizar que no continúe saliendo gas por la conducción afectada. Según ha explicado el jefe de intervención de los Bombers de Barcelona, Albert Ventosa, la distribución de la red urbana de gas es muy compleja y no dispone de un gran número de válvulas. Para poder cortar el flujo de gas, se tienen que colocar unos globos dentro de las tuberías; a estas alturas, se han ubicado tres de estos globos con éxito y están pendientes de poner el último para poder obturar completamente el gas.
Mientras tanto, los Bombers trabajan para contener la llamarada y realizan tareas de vigilancia y remojo alrededor de la fuga para evitar que el calor afecte a otros elementos o provoque nuevos focos. A pesar de la espectacularidad del fuego, los servicios de emergencia aseguran que está controlado. En la zona, como ha podido comprobar ElCaso.com, hace mucho olor a gas, aunque la Guàrdia Urbana mantiene a la gente alejada del punto donde quema esta gran llamarada desde hace horas. Los vecinos, ahora, respiran más tranquilos, después de un comienzo de noche con mucha preocupación por si la fuga de gas podía generar más explosiones. "Si llega a pasar a las ocho de la tarde y no a las diez, no sé qué habría pasado", asegura un vecino a ElCaso.com.

La fuga se originó este miércoles sobre las tres menos cuarto de la tarde, cuando una tubería quedó afectada durante unas obras de accesibilidad en la estación de la línea 5 del metro. Poco después de las once menos cuarto de la noche, mientras se realizaban los trabajos de reparación de la conducción, el gas se inflamó y provocó una deflagración. La investigación deberá aclarar ahora qué provocó el inicio del fuego y la explosión, que dejó varios heridos, operarios que estaban en la zona. Según ha explicado otro vecino a ElCaso.com, sobre las cuatro de la tarde la L5 todavía estaba en funcionamiento haciendo la parada de plaza de Sants, a pesar de que en el andén y en los pasillos ya se notaba el olor a gas.
Ocho heridos, dos de ellos graves
La explosión dejó ocho personas heridas, todas ellas hombres. Cinco de los afectados resultaron graves y los otros tres, leves. Los dos heridos graves y dos de los menos graves fueron trasladados al Hospital Vall d'Hebron, mientras que el otro herido menos grave y los tres leves fueron evacuados al Hospital Clínic. El Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) activó ocho ambulancias y este jueves por la mañana mantienen una en el lugar por precaución. Nueve dotaciones de los Bombers de Barcelona han trabajado durante toda la noche en el incendio, junto con los técnicos de la compañía del gas y los responsables de las obras. El tráfico alrededor de la plaza de Sants se mantiene restringido y la zona está asegurada. La jefa de guardia de los Bombers de Barcelona, Clara Latorre, ha explicado, de madrugada, desde la zona cero, que no se habían tenido que hacer desalojos ni confinamientos porque la llamarada estaba controlada. Sin embargo, pidió a los vecinos de la zona que se quedaran en casa mientras continuaran las tareas de los servicios de emergencia.
Líneas de autobús desviadas
La explosión ha obligado a desviar cinco líneas de autobús de TMB: la D20, H10, V5, 52 y 78. Además, el servicio especial de autobús habilitado por las obras de la L1 de metro no se detiene en la plaza de Sants, pero sí que mantiene la parada en la plaza de Espanya. Según ha informado TMB, el servicio de la línea 5 del metro funciona con normalidad. Del mismo modo, también se ha restringido la circulación de los coches en la carretera de Sants, el passeig de Sant Antoni y algunas calles de los alrededores. Raquel Gil, concejala del distrito de Sants-Montjuïc, ha asegurado que, a pesar de la mala noticia de los trabajadores heridos, se quiere transmitir un "mensaje de tranquilidad a los vecinos y vecinas". "Que no salgan al balcón y cierren las persianas, pero dentro de unas horas, se espera que la situación se pueda normalizar", ha añadido. En este sentido, no se ha tenido que desalojar a nadie, pero sí que se ha cortado el suministro de gas en dos bloques del entorno de la plaza de Sants por precaución.