La deflagración de gas que este miércoles por la noche ha dejado ocho hombres heridos, cinco de ellos graves, en las obras del metro de la plaza de Sants de Barcelona ya tiene una primera explicación, aunque todavía quedan incógnitas por resolver. Las primeras hipótesis apuntan a que una máquina o algún elemento utilizado durante los trabajos de accesibilidad de la estación de metro afectó accidentalmente una tubería de la red de distribución de gas y provocó una fuga que se mantuvo activa durante varias horas. Lo que todavía no se ha podido determinar es qué encendió el gas y provocó, poco después de las diez de la noche, la deflagración y la gran llamarada que se ha podido ver desde varios puntos de este barrio de Barcelona. Ahora se deberá aclarar si la ignición se originó por una chispa producida durante las tareas de reparación, por alguna herramienta o instalación eléctrica o por cualquier otro elemento presente en la zona de las obras.
La fuga se había detectado hacia las tres menos cuarto de la tarde, después de que la conducción quedara afectada durante los trabajos que se realizan en el intercambiador de las líneas L1 y L5. Durante horas, técnicos de la compañía distribuidora, operarios de la obra y servicios de emergencia trabajaron para localizar el punto exacto del escape e intentar controlarlo. Algunos viajeros y vecinos ya habían alertado durante la tarde de un fuerte olor a gas alrededor de la estación.
La deflagración, durante las tareas de reparación
Fue mientras se realizaban estas faenas cuando el gas se inflamó repentinamente. La deflagración afectó a varios de los operarios que había en ese momento en la zona. Según el balance definitivo del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), los ocho heridos son hombres: cinco resultaron graves y tres, leves. Los heridos graves fueron evacuados al Hospital Vall d'Hebron. Los tres leves fueron trasladados al Hospital Clínic. El SEM movilizó ocho ambulancias e instaló un centro de mando avanzado cerca del lugar del incidente.
La gran llama ha continuado quemando durante toda la noche y todavía quema este jueves a primera hora de la mañana. Los Bombers de Barcelona han optado por no apagarla mientras continúe saliendo gas, ya que una extinción prematura podría provocar una acumulación invisible del combustible y aumentar el riesgo de una nueva explosión, según han explicado de madrugada desde la zona cero. Clara Latorre, jefa de guardia de los Bombers de Barcelona, ha explicado que la operación para interrumpir el suministro es especialmente compleja, ya que obliga a la compañía distribuidora a actuar en varios puntos de la red. Hasta que no se pueda cortar completamente el flujo, los efectivos se limitarán a contener la llama, proteger los edificios próximos y remojar la zona.
Investigación para aclarar el detonante
Con el origen de la fuga situado inicialmente en la rotura accidental de la tubería, la investigación se centra ahora en determinar qué provocó la ignición y si durante las obras y las posteriores tareas de emergencia se cumplieron todos los protocolos de seguridad. También habrá que revisar cómo se produjo la afectación de la conducción, si estaba correctamente localizada y señalizada y qué actuaciones se hicieron durante las horas previas a la explosión.
La Guàrdia Urbana mantiene acordonada la plaza de Sants y varias calles del entorno, mientras los Bombers y los técnicos de la compañía del gas continúan trabajando para controlar definitivamente la incidencia. Protecció Civil ha activado la prealerta del Procicat, aunque no se ordenó el confinamiento ni el desalojo de los vecinos. A pesar de la espectacularidad del incendio, los servicios de emergencia han insistido en que la llama estaba estabilizada y controlada. Los Bombers sí que han pedido a los residentes que no salgan a los balcones ni se acerquen a la zona para observar las llamas.