El juicio por el crimen de Helena Jubany, asesinada en Sabadell en diciembre del año 2001, está cada vez más cerca. La familia de la víctima, representada por el abogado Benet Salellas, ha presentado este martes ante el Tribunal de Instancia de Sabadell su escrito de conclusiones provisionales después de que se haya dado por concluida la instrucción de la causa. En este escrito, la acusación particular pide la apertura de juicio oral contra Santiago Laiglesia Pla, a quien considera responsable de la muerte de la joven bibliotecaria mataronina, y le reclama una condena de 26 años de prisión: veinte años por un delito de asesinato con alevosía y seis años más por un delito de detención ilegal. La Fiscalía también pide la misma condena contra Laiglesia.

Según el escrito de acusación, Helena Jubany, que tenía 27 años y vivía sola en el barrio de la Creu Alta de Sabadell, se desplazó el mediodía del 30 de noviembre de 2001 hasta el domicilio de la calle de Calvet d’Estrella número 48, donde vivían Montserrat Careta y Santiago Laiglesia, ambos vinculados a la Secció Natura de la Unió Excursionista de Sabadell. La familia de la joven de Mataró sostiene que allí quedó privada de libertad y que, antes de las cuatro y cuarenta y cinco del 2 de diciembre, una o varias personas le suministraron benzodiazepinas para anular su capacidad de defensa o evitar que pudiera escapar. Posteriormente, siempre según la tesis de la familia, fue trasladada a la azotea del inmueble, desnudada, rociada con colonia y precipitada al vacío, lo que le causó la muerte por los traumatismos derivados de la caída.

Laiglesia en todos los escenarios del crimen

La acusación particular sitúa a Santiago Laiglesia como autor de los hechos y defiende que participó activamente en todos o algunos de los actos que acabaron con la muerte de Helena Jubany, o bien que tenía capacidad para impedirlos. Además de la pena de prisión, la familia pide que se le imponga una orden de alejamiento de mil metros respecto a los padres y hermanos de la víctima y la prohibición de comunicarse con ellos durante un período superior en cinco años a la pena de prisión que finalmente se le imponga. También reclama una indemnización de 600.000 euros por responsabilidad civil: 200.000 euros para cada uno de los progenitores de Helena Jubany y 100.000 euros para cada uno de sus hermanos.

En cuanto a Xavier Jiménez, el otro investigado, tanto la familia como la Fiscalía piden que se archive la causa contra él. La acusación mantiene que hay indicios que lo vinculan con la elaboración de los anónimos que recibió Helena Jubany antes de morir, pero considera que, en este momento procesal, estos indicios no apuntan directamente a su participación en la muerte de Helena Jubany. Por este motivo, el escrito reclama que se archive provisionalmente la causa contra él.

Que se haga justicia, más cerca

El caso, que lleva casi 25 años arrastrándose por los juzgados, llegará finalmente a juicio ante un Tribunal del Jurado en la Audiència de Barcelona. La acusación particular propone la declaración de cerca de una treintena de testigos, entre los cuales hay familiares de la víctima, miembros de la Unió Excursionista de Sabadell, las hermanas de Montserrat Careta y diversos peritos científicos que deberán ratificar informes vinculados al ADN, la toxicología y otros elementos clave de la investigación.