Novedades importantes en el caso del crimen de Helena Jubany. El juzgado de Sabadell ha recibido el informe pericial caligráfico de la Policía Nacional encargado para analizar los anónimos relacionados con el caso y compararlos con muestras de escritura de Santiago Laiglesia, uno de los principales investigados -que quedó en libertad hace pocas semanas. El estudio concluye, por un lado, que en una parte de las muestras no es posible establecer ninguna autoría con suficientes garantías -aunque no descarta que sea de él- y, por otro, que en otro bloque de textos, se descarta que hayan sido escritos por Laiglesia.

Los peritos apuntan a diferencias relevantes en la morfología de los trazos, la inclinación de las grafías, la presión y la configuración de determinadas letras, que permiten excluir la autoría en los documentos analizados, según consta en el informe facilitado hoy. Con esta conclusión, el informe elimina una de las hipótesis que aún se mantenían abiertas respecto a los anónimos. La defensa, por su parte, defiende que hay pruebas contradictorias en todo el proceso en referencia a los informes caligráficos, que pueden ser clave para aclarar quién escribió los anónimos que recibía, antes de su muerte, Helena.

A juicio
Una vez practicadas todas las diligencias pendientes, la jueza instructora ha concedido ahora a las partes un plazo de cinco días para que soliciten nuevas pruebas si lo consideran oportuno. Si no se formula ninguna petición adicional —o si las que se presenten son desestimadas—, el juzgado dará traslado a las acusaciones para que decidan si formulan escrito de acusación -como harán los abogados de la familia, que lidera Benet Salellas- o bien piden el archivo, como harán, tal como se prevé, las defensas de los acusados. El caso entra así en una nueva fase decisiva, más de dos décadas después de la muerte de Helena Jubany, que, como todo parece indicar, llegará ahora sí a juicio.
Revés a Ana Echaguíbel
Paralelamente, y tal como también se ha sabido hoy, la Audiencia de Barcelona ha rechazado la petición de Ana Echaguíbel para que su sobreseimiento en el caso del asesinato de Helena Jubany pase de provisional a definitivo, a la espera de que, ante la posibilidad de que esta mujer pueda tener algo que ver con los hechos, se pueda reabrir. El tribunal ha desestimado el recurso presentado por su defensa y ha confirmado la resolución dictada el 25 de noviembre de 2025 por el Juzgado de Instrucción número 2 de Sabadell, que ya acordó archivar provisionalmente la causa respecto de ella; por lo tanto, se espera que, si aparecen pruebas o cualquier indicio de su participación en el crimen, pueda volver a ser imputada.
En el auto, los magistrados recuerdan que la diferencia entre el sobreseimiento provisional y el definitivo radica en la existencia de indicios. Si no los hay, corresponde el archivo definitivo; si los hay, pero no son suficientes para sostener una acusación, la ley prevé el sobreseimiento provisional, que es el caso con el que se encuentra esta investigación por el asesinato, hace más de veinte años, de la bibliotecaria de Mataró. La Audiencia considera que, a pesar de que las últimas diligencias practicadas —entre ellas el análisis de ADN que descartó coincidencias con los perfiles encontrados con Echaguíbel—, continúan existiendo elementos indiciarios que impiden cerrar definitivamente la causa. Por ello mantiene la puerta abierta a una eventual reapertura si en el futuro aparecen nuevas pruebas.
La resolución señala que los indicios que en su momento justificaron la reapertura del procedimiento y la tramitación por el Tribunal del Jurado no han desaparecido completamente, aunque no tienen suficiente fuerza para fundamentar una acusación en este momento procesal. El tribunal también rechaza que esta decisión vulnere la presunción de inocencia, ya que no implica ninguna declaración de culpabilidad, sino únicamente la continuidad formal de la investigación dentro de los márgenes legales. No obstante, habrá que ver si la Fiscalía o la familia Jubany acaban acusándola o centran el escrito contra Laiglesia y Xavi Jiménez.