La Audiencia de Barcelona ha acordado la libertad provisional de Santi Laiglesia, principal sospechoso de la muerte de Helena Jubany, un caso que arrastra más de 25 años de instrucción. La resolución no es recurrible y permite que el investigado continúe en libertad mientras la causa sigue su curso, tras estimar el recurso presentado por la defensa contra la decisión dictada el pasado noviembre

La Sala, sin embargo, deja claro que existen indicios de criminalidad contra el investigado y que la imputación no es ni arbitraria ni irracional, especialmente a raíz de los últimos informes de ADN encontrados en el jersey de la víctima. Aun así, los magistrados concluyen que no se puede justificar el riesgo de fuga: han pasado 25 años desde los hechos, Laiglesia ha mantenido una conducta procesal correcta y acredita un alto arraigo personal, familiar y laboral, según el tribunal.

Restricciones más leves

Por este motivo, el tribunal opta por medidas cautelares menos graves: retirada o prohibición de expedir el pasaporte, prohibición de salir del Estado y comparecencias mensuales ante el juzgado. La resolución no se puede recurrir y permite que el investigado continúe en libertad mientras la causa sigue su curso judicial, según consta en el auto que firma la sección penal 3 de la Audiencia de Barcelona y al que ha tenido acceso ElCaso.com.

La resolución no admite ningún recurso ordinario por ninguna de las dos partes involucradas, pero esto podría cambiar si, mientras va evolucionando el procedimiento, Laiglesia incumpliera las obligaciones establecidas. Si este fuera el caso y, por el motivo que fuera, el acusado intentara salir del país o no se presentara a sus comparecencias, por ejemplo, el juzgado podría modificar de nuevo su situación y volverlo a poner entre rejas para evitar cualquier riesgo. La Audiencia también ha remitido la discusión sobre la prueba del ADN a la fase de enjuiciamiento, es decir, al juicio oral, rechazando el primer objetivo de la defensa, que era combatir la carga incriminatoria.