Un hombre de Carolina del Norte, en Estados Unidos, ha sido juzgado después de que en el año 2017 se descubriera que, mediante la inteligencia artificial, creó miles de canciones y usó bots para reproducirlas de manera masiva. Con estas reproducciones —que simulaban ser de oyentes reales—, el individuo llegó a ganar más de 8 millones de dólares que provenían de los royalties de plataformas creadas para ofrecer un servicio de música a los usuarios.
Tipos de estafa a través de la IA
Este caso es un ejemplo más que muestra que la inteligencia artificial, aunque ha llegado para facilitarnos la vida en muchos aspectos, también puede arruinar a muchas personas si no se usa de manera correcta.
Los ciberdelincuentes, a través de este campo de la informática, han encontrado una herramienta perfecta para llevarse los ahorros de las víctimas sin dejar prácticamente huella. Las estafas más habituales, entre otras, es el phishing.
Los ladrones envían mensajes a través de SMS, correos electrónicos o WhatsApp a sus víctimas. Los textos, perfectamente redactados y sin faltas de ortografía, pueden ser de cualquier tipo: alertan a la víctima de una incidencia con un servicio o le informan de un regalo. La finalidad principal es convencer a la víctima para que haga clic en un enlace que lleva a una página web —creada con IA— que simula ser la de la empresa que están suplantando.
En este enlace, la víctima debe poner sus datos personales, como el número de DNI, de tarjeta bancaria o incluso dónde vive. Con esta información, los ladrones consiguen vaciar la cuenta corriente de la víctima o, incluso, cometer otros delitos, como pedir préstamos en su nombre.
¿Cómo protegerse?
Los expertos en ciberseguridad alertan que la mejor manera de protegerse ante una estafa por Internet es usar el sentido común. Es importante no fiarse de aquellas ofertas que son demasiado buenas para ser reales ni de mensajes que te piden que pagues una cantidad de dinero en un tiempo límite para solucionar una incidencia técnica.