La lucha contra los talleres mecánicos ilegales en las Terres de l'Ebre (Tarragona) no se detiene. Ya se han hecho varias intervenciones en los últimos meses y ahora se ha podido desmantelar otro de estos negocios clandestinos ubicado en la pedanía de Jesús, en Tortosa. Los responsables del local convirtieron una antigua granja avícola que había sido abandonada en una nave donde poder reparar coches, motos, furgonetas o todoterrenos. Efectivos del SEPRONA de la Guardia Civil, en el marco de las inspecciones que hacen en materia de residuos tóxicos y peligrosos, descubrieron que todo eso lo habían hecho de manera irregular.
Cuando los agentes fueron a la nave, se encontraron a dos personas reparando vehículos y pidieron a los responsables del taller toda la documentación acreditativa para llevar a cabo esta actividad. No obstante, los policías comprobaron que el taller no disponía de licencia de actividad, ni tampoco con respecto a materias medioambientales, laborales, industriales, tributarias y de riesgos laborales. No obstante, disponían de maquinaria industrial, recambios o herramientas y toda la nave estaba llena de neumáticos utilizados, motores en desuso o restos de aceite usado.
Un peligro para el medio ambiente y para los mismos clientes
Por este motivo, se levantaron nueve denuncias por infracciones administrativas con respecto a temas relacionados con los residuos o la seguridad industrial, así como infracciones tributarias y de obligaciones económicas en la seguridad social. Algunos de los delitos cometidos están calificados de graves y pueden suponer multas de hasta 300.000 euros para tratarse de residuos peligrosos. Desde el cuerpo policial recuerdan que estas prácticas suponen un impacto negativo para el medio ambiente por la falta de control y gestión de los residuos, cosa que al mismo tiempo puede suponer un delito fiscal, si no que para los clientes también comporta que no haya ninguna garantía en la reparación y en el peligro de que pueda generar.