Un hombre de veinte años ha sido detenido este martes, 6 de enero, después de protagonizar una persecución policial cuando huía de un control de paso que se saldó con un policía atacado y dos ovejas muertas. Los hechos tuvieron lugar a las cuatro y media de la tarde, cuando los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Vila-seca realizaban un control de paso rutinario en el Camí dels Morts, en Vila-seca (Tarragona). Los agentes vieron al conductor de una motocicleta que se aproximaba y, en un momento dado, detuvo el vehículo, dio media vuelta y se marchó a toda velocidad. Sin pensarlo dos veces, los policías subieron al coche, activaron los rotativos y persiguieron al motorista, que intentaba escapar por un camino que lo llevaba hasta Reus.
En un recodo de este camino, ya en el término municipal de la capital del Baix Camp, el fugitivo topó violentamente contra un rebaño de ovejas y mató a dos. El individuo, en lugar de entregarse a la policía, que aún le seguía, empezó a correr y, para intentar escabullirse de los agentes, lanzó gas pimienta a uno de ellos, que pudo esquivarlo y no sufrió apenas afectación. Tanto la Policía Local de Vila-seca como los Mossos d'Esquadra continuaron la persecución hasta que, en un momento dado, un ciudadano, que no es agente y que vio toda la escena, consiguió retener al fugitivo.
Buscado por la justicia
Los Mossos d'Esquadra intentaron identificar al hombre, pero este, lejos de colaborar, empezó a decir identidades falsas. Los agentes, además, descubrieron que el individuo circulaba con una motocicleta que había sido robada y que nunca se había sacado el carnet de conducir. Con todo, la policía catalana detuvo al joven como supuesto autor de los delitos de robo y hurto de uso de vehículo, conducir sin haber obtenido nunca el permiso, atentado contra los agentes de la autoridad y resistencia y desobediencia. Además, fue denunciado por la ley de seguridad ciudadana por llevar encima gas pimienta, un arma química ilegal en Cataluña.
Con el joven esposado, los agentes llevaron al individuo al hospital, para que los médicos valoraran si había sufrido alguna herida grave al chocar contra las ovejas. Fue en el centro médico donde los Mossos descubrieron, por fin, la verdadera identidad del joven, que era buscado por la justicia. Los policías descubrieron que sobre él el Juzgado de Menores de Tarragona había dictado un requerimiento de ingreso en un centro de menores cuando el individuo aún no había cumplido los 18 años. El hombre, después, fue trasladado a la comisaría, a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia. La policía catalana no ha querido comunicar la nacionalidad del individuo.
Finalmente, los policías que durante la persecución sufrieron heridas y el agente que fue rociado con gas pimienta tuvieron que ser trasladados, también, a un centro sanitario para que les valoraran las lesiones. La Guàrdia Urbana de Reus, por su parte, se ha quedado con la investigación del accidente que provocó el joven contra un rebaño de ovejas y que, a consecuencia del choque, mató a dos.