Casi dos meses después de denunciar su desaparición, Matilde Muñoz, gallega de 72 años establecida en Mallorca, ha sido encontrada sin vida en la playa de Batu Bolong de Lombok, una de las islas que conforman el archipiélago indonesio. El cadáver había sido enterrado bajo la arena, a menos de un kilómetro de distancia del hotel al que la Mati Muñoz había llegado el pasado 1 de julio, el mismo día que dejó de dar señales de vida, y donde había pagado por adelantado para alojarse durante tres semanas. Eran alrededor de las nueve y media de la noche, hora local, cuando unos vecinos de la zona localizaron el cadáver. Pocas horas más tarde, la Policía de Lombok Occidental emitía un comunicado en el que afirmaba haber detenido a dos hombres, de 30 y 34 años, los dos vinculados al hotel de Matilde Muñoz, acusados de homicidio premeditado y robo con violencia; los arrestados habían confesado el asesinato.
Mataron a Mati para poder robar sus pertenencias
Los dos asesinos confesos son un trabajador del hotel y un antiguo empleado que dejó de formar parte del personal del establecimiento hace dos años. Según la policía, fue el hallazgo del móvil de la víctima, en manos de una persona que admitió haberlo comprado en el mercado negro, lo que los llevó hasta el primer detenido. El hombre fue pillado en su casa, en la localidad de Senggigi, la misma donde se sitúa el hotel donde se alojaba Mati, y, después de interrogarlo en comisaría, acabó delatando a su cómplice. El segundo sospechoso fue arrestado poco más tarde en el Hospital de Maratam City, donde se encontraba visitando a unos familiares.

Aunque en un primer momento declararon que la muerte de Mati se produjo después de una discusión por el volumen excesivo de la música, durante la que la empujaron, finalmente acabaron confesando que habían planeado el robo y el asesinato: entraron en su habitación a través de una de las ventanas y la asfixiaron hasta matarla para poder robarle sus pertenencias. De todos modos, será la autopsia la que confirme este detalle, programada para este lunes en el Hospital de la Policía Regional Bhayangkara.
El hotel tenía un historial de robos, algunos violentos
Según parece, el hotel en el que Mati decidió alojarse tenía un historial de robos a clientes, algunos de los cuales violentos. A eso se suma el hecho de que desde el establecimiento entorpecieron la investigación, dando datos falsos a los agentes como un supuesto mensaje en el que la víctima aseguraba a los responsables del hotel que el 6 de julio estaría en Laos, una información desmentida por las autoridades de inmigración del país.
Por otra parte, los investigadores encontraron algunas de las pertenencias de Mati tiradas en unos contenedores de la zona de basuras del hotel, pero faltaban el teléfono móvil -encontrado este fin de semana-, el pasaporte y las tarjetas de crédito.