Irse a dormir y activar la alarma en la parte de la casa donde no queda nadie ha evitado que el asalto a un chalet de Caldes d'Estrac, en el Maresme, les acabara saliendo bien a los ladrones. Los hechos tuvieron lugar la madrugada del pasado viernes, 13 de febrero, cuando dos hombres se colaron en la vivienda, pero el sistema de seguridad los detectó rápidamente y se activó. El sonido alertó al propietario de la casa, que estaba en el interior, y desde la compañía de alarmas avisaron de la situación a los Mossos d'Esquadra, que se desplazaron inmediatamente hacia el domicilio.
Salen corriendo tras intentar robar un coche
Antes de la llegada de los efectivos policiales, a través de las cámaras de seguridad se pudo comprobar cómo uno de los ladrones intentaba robar un vehículo que estaba aparcado dentro de la finca, en una zona rodeada por una valla de más de dos metros. Como no lo consiguieron, los dos hombres huyeron corriendo. Los agentes de los Mossos los llegaron a ver huir hacia una zona boscosa que había al lado del chalet y empezaron a buscarlos, hasta que los pudieron encontrar escondidos entre unos matorrales a unos 200 metros de distancia de la casa.
En el momento de registrarlos, se les encontró encima unos guantes, una linterna y un martillo para romper cristales. Por este motivo, ambos hombres, de 19 y 31 años, con un par de antecedentes cada uno y de quienes no se ha querido facilitar la nacionalidad, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de robo con fuerza en el interior de un domicilio. Más allá del intento de robo del vehículo sin éxito que captaron las cámaras de seguridad, tampoco se pudieron llevar ningún otro objeto de valor del interior, ya que salieron corriendo con las manos vacías al saltar la alarma y sin siquiera encontrarse con el propietario.