Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil, en una operación conjunta, han conseguido desmantelar un grupo de ladrones asentado en la ciudad de Barcelona que había cometido decenas de robos por todo el Estado. Los cuerpos policiales empezaron a seguir los pasos de estos delincuentes el pasado mes de octubre, a raíz de un aumento de casos de robos en domicilios de una zona concreta de la Comunidad de Madrid con el mismo método de actuación. Tirando del hilo, se pudo descubrir que había asaltos muy similares en diversos puntos del Estado, entre ellos en Catalunya, concretamente en Sant Cugat del Vallès.
Los investigadores, agentes de la Unidad Central de Robos con Fuerza de la DIC de los Mossos y agentes del Grupo de Delincuencia Organizada contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, con el intercambio de la información que tenían, pudieron averiguar que el grupo criminal estaba establecido en Barcelona, donde pudieron localizar una vivienda que tenían y un vehículo que utilizaban para cometer los robos.
Viajes exprés y muchos asaltos en una tarde
La organización, formada por cuatro personas, actuaba de forma itinerante por todo el Estado español. Hacían viajes exprés desde Catalunya y concentraban los asaltos en campañas cortas de como máximo cinco días, llegando a cometer hasta cuatro o cinco robos en una sola tarde. Lo hacían cuando se hacía oscuro, normalmente en chalets, aprovechando que las casas estaban vacías y no había nadie dentro. Accedían saltando las vallas perimetrales y forzando alguna ventana para después robar objetos de valor, como joyas, relojes y dinero en efectivo. De esta forma, consiguieron hacer hasta 25 robos en las demarcaciones de Barcelona, Girona, Madrid, Álava, Gipuzkoa y Cantabria.
Finalmente, el pasado 19 de enero, cuando volvían de una de estas escapadas para cometer robos en el País Vasco, se detuvo a los cuatro individuos en un área de servicio de Lleida. En el operativo policial, se pudo recuperar más de 6.000 euros en efectivo, joyas y otros objetos valorados en más de 100.000 euros. Por ahora, la investigación se mantiene abierta y se está intentando determinar si estos cuatro ladrones, de quienes no se han facilitado edades ni nacionalidades, así como tampoco antecedentes, también podrían estar detrás de una veintena de robos más cometidos durante el 2025.