Se espera que durante este año el riesgo de estafa continúe amenazándonos, e incluso, que crezca comparado con 2025. Ya de por sí, esto es un problema, pero es aún más peligroso que se espera que estos fraudes evolucionen, especialmente por los avances de la inteligencia artificial. Esto quiere decir que, aunque estemos preparados, las nuevas estafas podrán utilizar nuevos métodos que no nos esperamos y nos acaben atrapando por sorpresa. Uno de los elementos más posibles, que ya empieza a aparecer, es la manipulación psicológica.
Muchos ciberdelincuentes han aprendido que una de las mejores formas de engañar a la gente es aprovecharse de su situación y, o bien asustarle para que obedezca o bien fingir una relación para que baje la guardia. Como ya ha sucedido en muchas ocasiones, algunos estafadores comienzan relaciones amorosas en línea para ganarse la confianza de sus víctimas y después aprovecharse del vínculo para pedirles dinero. Otros casos son totalmente contrarios, y se llega a amenazar a los objetivos, por ejemplo con multas falsas o incluso acusándolo de delitos graves para forzarlo a ceder sus datos personales o a entregar dinero.
El Mundial, un gran peligro
También se aprovechan de engaños puntuales, por ejemplo, se espera que este 2026 muchísimas personas acaben engañadas intentando comprar entradas para el Mundial de fútbol. En esta clase de casos, los ciberdelincuentes saben que decenas de miles de personas intentarán conseguir entradas por internet, y se aprovechan de su desesperación para hacer falsas ofertas, conseguir que les paguen y después desaparecer del mapa. Aunque el nuevo año incluye algunas buenas noticias respecto a las ciberestafas, como la nueva capa de protección que debería hacer casi imposible que nos engañen con SMS, continúa teniendo muchos peligros que, probablemente, vayan a peor, por lo tanto, se debe mantener la guardia bien alta.