Muchísimas personas tienen iPhone, ya sea porque les gusta el diseño, por su sistema operativo o simplemente porque se lo han regalado. Si a esto le sumamos que, hoy en día, muchas personas utilizan el teléfono para hacer pagos, sean compras por internet o en persona, podemos llegar rápidamente a la conclusión de que Apple Pay, el sistema de pago que utiliza el iPhone, es muy común. Esto no tiene nada de malo, pero, como suele pasar, cuando mucha gente utiliza una tecnología en específico, los ciberdelincuentes no tardan en encontrar trucos para engañar a los usuarios con el objetivo de aprovecharse de ellos, y Apple Pay no es ninguna excepción.
Los estafadores no se han querido quedar de brazos cruzados después de ver todo el dinero que circula a través de esta aplicación, y últimamente han crecido los fraudes que afectan a sus usuarios. Hay diversas técnicas para conseguir engañar a las víctimas. Algunos delincuentes no le dan demasiadas vueltas y utilizan estrategias de phishing básicas. En estos casos, el usuario recibe mensajes, llamadas o correos electrónicos que se hacen pasar por Apple o por el banco. Utilizan excusas como, reembolsos, ingresos inesperados o bloqueos de cuenta para conseguir que la víctima entre en una web falsa e introduzca allí sus datos personales. Si la víctima cae, el delincuente puede asociar la tarjeta a su propio monedero de Apple Pay y empezar a gastar dinero.
Utilizan tarjetas robadas para engañar a otras personas
A veces, si consiguen robar una tarjeta conectada al Apple Pay, hacen compras en línea en plataformas como Vinted o Wallapop. De esta manera, ellos pagan y reciben el producto, pero cuando la víctima del robo lo denuncia, si se cancelan los pagos quien sale perdiendo es el vendedor de la aplicación, ya que el estafador ya ha conseguido su producto. Siempre que recibamos mensajes sospechosos, provengan del banco, de Apple o de donde sea, tenemos que vigilar y no dar datos personales sin asegurarnos de que sea legítimo.
