Vinted, la aplicación de venta de ropa de segunda mano, es muy popular en nuestro país. Decenas de miles de catalanes y millones de españoles utilizan este sistema de compraventa de segunda mano para comprar prendas de ropa más baratas o vender aquellas que ya no utilizan. La aplicación es tan popular que supera incluso a gigantes como Zara o Shein. El problema es que, entre tantísimos usuarios, se esconden unos cuantos estafadores que se aprovechan del sistema para conseguir engañar a sus clientes y venderles ropa que, lejos de venir con descuentos, acaba saliendo más cara que si la compraran en la tienda.
Estos ciberdelincuentes consiguen ganar dinero de una forma muy sencilla y, lo que es aún más sorprendente, dejando satisfecha a la víctima. Los estafadores ponen a la venta una prenda de ropa de segunda mano, y le ponen el precio que ellos consideran oportuno. Después, todo funciona como en una compra normal, las personas interesadas la pueden comprar o hablar con el vendedor para ver si pueden conseguir una rebaja. Una vez está todo pactado, el cliente paga y el estafador, contra todo pronóstico, envía la prenda de ropa.
Robo de mala calidad
Parece, pues, que todo va bien, pero lo que no sabe el cliente es que lo han engañado con la prenda. Resulta que la camiseta, el vestido, el pantalón o lo que sea que el ciberdelincuente ha vendido como si se tratara de ropa de segunda mano de calidad en realidad es un producto que ha comprado en webs como Temu o Shein, de una calidad pobre y poco duradera, por la que ha pagado una miseria. Puede que el delincuente haya comprado diez camisetas por diez euros en total y después las venda como si fueran vintage a quince euros cada una, sacando un gran beneficio engañando al cliente. El problema no es solo que se pague un precio superior, sino que la víctima espera un producto de calidad y se puede acabar encontrando con prendas que se rompen si se meten en la lavadora o con tejidos molestos e irritantes.