Con la cantidad de estafas telefónicas que hay, es normal que, si recibimos una llamada de un número desconocido, la ignoremos para evitar ponernos en peligro. Si el teléfono ya nos marca directamente que la llamada puede ser spam, es decir, una llamada basura o, incluso, un posible engaño, muchas personas ya ni se lo plantean y cuelgan directamente, pero, a veces, puede ser mejor contestar. Siempre, eso sí, con cuidado y utilizando las palabras adecuadas.

Muchas de las llamadas que el móvil nos marca como spam son, o bien fraudes, o propaganda. Si preferimos no contestar, evitamos correr ningún riesgo, pero no solucionaremos el problema. En muchos casos, estas llamadas están automatizadas con inteligencia artificial, y si no las cogemos, simplemente volverán a llamar otra vez, saturándonos con llamadas constantes. En cambio, si la cogemos, podemos conseguir que dejen de molestarnos. Es importante vigilar, ya que nunca se sabe si pueden grabar la llamada para intentar utilizar nuestra voz para estafarnos. Debemos evitar contestar con un "sí", y nos hemos de limitar a decir que "no nos interesa". De esta forma, la IA puede registrar que hemos cogido la llamada y hemos dado una respuesta negativa; por lo tanto, nos puede borrar de la lista de teléfonos a los cuales llamar.

Pedir que borren el contacto

Es posible que esto no funcione, que digamos que no y, aun así, sigamos recibiendo llamadas. Si se da el caso, una solución muy sencilla es bloquear el teléfono que nos está llamando para que ya no pueda volver a hacerlo, pero a veces las llamadas se hacen desde dispositivos diferentes, y resulta más rápido decir que no nos interesa que ir bloqueando decenas de teléfonos cada vez que nos llaman. En caso de que hablemos con ellos, debemos ir con pies de plomo y evitar dar datos personales, por si acaso. También podemos preguntar, si hay una persona detrás, cómo han conseguido nuestro número y pedirles que lo borren, que no autorizamos que lo tengan.