Si los estafadores tuvieran que escoger un medio por el cual hacer de las suyas, seguramente escogerían WhatsApp. La utilización de esta aplicación de mensajería instantánea es masiva y prácticamente hay muy pocas personas en el mundo que no la utilicen, lo que supone miles de potenciales víctimas que pueden caer en un fraude. Los hay de muchos tipos, desde las estafas del amor a las falsas ofertas de trabajo que solo pretenden conseguir tus datos o robarte el dinero, y se pueden hacer tanto con una simple conversación privada como en una llamada o por un chat grupal

Las cuatro estafas más comunes en WhatsApp

Saber cuáles son los fraudes más habituales que se cometen a través de WhatsApp puede ser clave a la hora de estar alerta y evitar caer en la trampa. Concretamente, hay cuatro que son los más comunes. Uno es el de la estafa del amor, en la que los ciberdelincuentes contactan con la víctima y se van ganando su confianza simulando una relación sentimental a distancia. Sin embargo, siempre van aplazando el momento de conocerse y no dejan de pedir dinero con cualquier excusa. Lo mejor en estos casos es desconfiar cuando empiezan a hacer peticiones económicas y confirmar antes si la persona que asegura ser es real.

Otra forma de estafa a través de WhatsApp son las falsas ofertas de empleo, una de las más utilizadas. El estafador se presenta como miembro de un equipo de recursos humanos de una conocida empresa y ofrece a la víctima puestos de trabajo muy atractivos con sueldos elevados o cobrar mucho dinero a cambio de trabajar poco. En este caso, pueden querer conseguir nuestra información personal, económica o intentar introducir en nuestro dispositivo un archivo malicioso a través de un enlace. En este sentido, se debe corroborar que esta oferta sea real y no facilitar ningún dato personal si se tienen dudas

Las estafas con respecto a las criptomonedas y las inversiones económicas también son muy habituales. Promesas de grandes rendimientos a cambio de un riesgo muy pequeño pueden ser atractivas, sobre todo si van acompañadas de gráficos que buscan generar confianza. En este caso, los ciberdelincuentes buscan personas que no tengan un gran conocimiento del mundo financiero para hacerles caer en la trampa ofreciéndoles dinero fácil. En este caso, lo mejor es desconfiar y no facilitar datos económicos a ningún desconocido.

Por último, también se empieza a poner muy de moda las estafas en las que suplantan identidades de personas conocidas, como es el caso del fraude del hijo en problemas. Se trata de mensajes que pueden ser muy convincentes y los estafadores pueden usar nombres, fotografías o información que hayan cogido de las redes sociales. En este sentido, es recomendable tener una palabra de seguridad con esta persona conocida y preguntarla en caso de duda para saber si es aquella persona en realidad o hay alguien más que te intenta engañar.