Las ciberestafas cada vez están más avanzadas, y ha llegado a un punto en que ya no se salva nadie. Incluso las personas más poderosas acaban involucradas en este tipo de fraudes. En algunos casos, se convierten en víctimas, mientras que en otros los ladrones utilizan su imagen para engañar a otras personas y ensuciar su reputación. Ahora, quien se enfrenta a una campaña de estafas virtuales es la familia real de Bélgica, que ha descubierto que hay ciberdelincuentes haciéndose pasar por el rey Felipe. Los estafadores utilizan la inteligencia artificial y la tecnología deepfake para crear vídeos y audios simulando ser el monarca belga y quedarse con el dinero de los demás.

La Fiscalía Federal y el Centro de Ciberseguridad belgas han confirmado que, desde 2025, hay un grupo haciéndose pasar por el rey que diseña estafas bien montadas y preparadas con el objetivo de engañar a empresarios, familias influyentes y funcionarios para conseguir hacerse de oro desde su casa. Hacen llamadas telefónicas, correos y whatsapps con tono institucional para conseguir. En una primera fase, los estafadores intentaron despertar la generosidad de la gente, pidiendo dinero para liberar a supuestos periodistas belgas secuestrados en Siria. La mayoría de los mensajes y llamadas no tuvieron éxito, pero algunos de ellos llegaron a funcionar

Mejoran los engaños con deepfakes

A principios de 2026, las estafas subieron de nivel. Empezaron a denunciarse casos de videollamadas con el rey, donde aparecía su imagen, imitando su voz, expresiones faciales y gestos, un engaño que podía convencer incluso a los más incrédulos. Esto lo consiguieron con deepfakes, recogiendo vídeos y discursos que había dado el rey para conseguir crear una versión realista del monarca. Utilizaban estos vídeos para pedir dinero para galas y donaciones, invitando a aquellas personas que pagaran a cenas especiales que nunca existían. Si alguna vez recibimos un mensaje de un famoso que nos pida datos o dinero, debemos pensarlo dos veces antes de hacerle caso.