La multinacional británica ARUP ha sido víctima de una brutal estafa que les ha robado 200 millones de dólares de Hong Kong, aproximadamente unos 25 millones de dólares estadounidenses, aprovechándose de la inteligencia artificial y de los deepfakes. Un trabajador fue víctima del engaño y, después de una falsa videoconferencia con el director financiero de la empresa —que en realidad era un estafador haciéndose pasar por él—, hizo varias transferencias siguiendo instrucciones que había recibido. Cuando se dieron cuenta de que todo había sido un engaño, el dinero ya había sido enviado.

La tecnología nos trae avances increíbles que pueden hacernos la vida mucho más sencilla y cómoda, pero, cuando se utiliza mal, como es el caso de esta estafa, puede causar mucho daño. Los ladrones se aprovecharon del deepfake, un vídeo o audio manipulado digitalmente para simular que alguna persona ha dicho algo. Con esta tecnología se puede coger un vídeo de un personaje conocido y hacer que diga lo que nosotros queramos, replicando sus gestos, su voz y sus expresiones. Aprovechándose de esto y de la inteligencia artificial, un grupo de estafadores consiguió engañar a un trabajador de Hong Kong de la empresa ARUP y conseguir que les enviara millones de euros. El hombre recibió un correo que, en principio, provenía del director financiero de la empresa, pidiéndole que hiciera 15 transferencias por un valor total de 200 millones de dólares locales. El hombre no se lo creyó, pensando que era un caso de phishing, pero después recibió una invitación a una videoconferencia y se encontró cara a cara con el director financiero y cuatro personas más. 

Una videoconferencia sin personas reales

Excepto por la víctima, todas las personas que había en la videoconferencia eran imágenes generadas por IA, simulando ser personas importantes de la empresa, pero el hombre no se dio cuenta y cayó en la trampa. Después de hablar con ellos, siguió las instrucciones e hizo las transferencias. Este, sin embargo, no es un caso aislado. Otras empresas y personas han caído en este tipo de trampas con falsas llamadas y mensajes, y algunos de ellos han tenido que pagar los costes de su propio bolsillo.