Los Mossos d'Esquadra, conjuntamente con la Policía Nacional española, han desarticulado un grupo criminal vinculado a la banda latina de los Trinitarios que se había especializado en robos violentos. La investigación ha permitido a los cuerpos policiales detener a siete personas relacionadas, supuestamente, con dos asaltos violentos —uno cometido en una empresa de recaudación de máquinas tragaperras de Castelló de la Plana y otro en un domicilio de Osor, en Girona—, así como con cinco robos con fuerza por toda Catalunya. Dos de los arrestados ya han ingresado en prisión.
La investigación arrancó a raíz de un robo con violencia e intimidación en la mencionada empresa de máquinas recreativas. Dos hombres encapuchados entraron en las instalaciones de madrugada después de forzar la puerta de entrada y hacer un agujero en la pared —lo que se conoce como butrón— para llegar a la zona de oficinas. Una vez en el interior, se escondieron y esperaron a que llegara la primera trabajadora por la mañana.
A la hora de la apertura, los ladrones asaltaron a la empleada y la amenazaron con un arma de fuego para que abriera la caja fuerte. Una vez que consiguieron el dinero, la amordazaron y ataron con bridas antes de escaparse. Los agentes consiguieron identificar a los delincuentes y los relacionaron con un grupo criminal, la mayoría de cuyos miembros tenía su base de actuación en Barcelona. Al mismo tiempo, también se les pudo asociar con un robo con violencia e intimidación cometido el pasado 29 de septiembre en un domicilio de Osor.
Entraron en la casa con los propietarios durmiendo dentro
Aquella noche, cuatro personas que escondían las caras con pasamontañas entraron en una casa con los propietarios durmiendo dentro. En vez de actuar a escondidas, los despertaron, los ataron y los amenazaron con un cuchillo y una pistola para obligarlos a abrir y vaciar la caja fuerte; según esclareció la investigación, el día anterior ya intentaron, sin éxito, entrar en la vivienda. También los pudieron ir relacionando con varios robos con fuerza en domicilios de Sant Sadurní d'Anoia, Olesa de Montserrat, Caldes de Montbui y Sant Fruitós de Bages, todos durante el mes de diciembre de 2025, y con uno en Monistrol de Montserrat en enero de este año, donde detuvieron al principal investigado, que ingresó en prisión.
Todos estos asaltos estaban muy bien planificados por el grupo criminal, que contaba con un núcleo estable y diferentes colaboradores que se incorporaban según el tipo de acción. Seleccionaban previamente los objetivos, todos en zonas de alto poder adquisitivo, y efectuaban vigilancias antes de actuar. Los robos se hacían de manera muy rápida, con todos los integrantes —autores materiales, vigilantes, conductores y apoyos logísticos— bien coordinados a través de líneas telefónicas específicas que les permitían comunicarse en tiempo real.
Armas, joyas, droga y simbología de la temida banda de los Trinitarios
Con toda la información, los agentes de los Mossos y de la Policía Nacional realizaron siete entradas el pasado 19 de junio: tres en Barcelona, dos en L'Hospitalet de Llobregat y dos en Girona. Durante los registros encontraron dos armas de fuego simuladas, dieciséis relojes de alta gama, joyas, 115 gramos de cocaína, 700 de marihuana, un vehículo, más de 2.000 euros en efectivo y documentación de interés para la investigación. Además, también requisaron simbología vinculada a los Trinitarios que localizaron en el domicilio del líder del grupo.
La operación terminó con la detención de siete personas, acusadas de los delitos de pertenencia a grupo criminal, dos robos con violencia, cinco robos con fuerza y tráfico de drogas. La investigación continúa en marcha y no se descartan más detenciones.
