El barrio del Raval continúa siendo uno de los espacios más problemáticos de Barcelona, donde constantemente tienen lugar delitos como robos, agresiones, peleas o apuñalamientos. Ayer, jueves 2 de julio, la Guardia Urbana de Barcelona volvió a ser necesaria para detener a un ladrón que había asaltado a una mujer y le había arrancado el colgante que llevaba del cuello. Afortunadamente, la policía pudo hacerse cargo de la situación, reducir al ladrón y devolver el collar robado a su víctima, aunque no fue una tarea fácil. El detenido, del cual no se ha revelado más información, quedó detenido, acusado de robo con violencia e intimidación, resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad, y lesiones leves.
Los hechos tuvieron lugar poco antes de las seis de la tarde en el barrio del Raval. Un hombre se acercó rápidamente a una mujer que paseaba por la calle con su hermana y su hija pequeña y, de repente, la asaltó. El individuo le arrancó el collar que llevaba colgado al cuello, haciéndole algunas heridas en el cuello, a causa de la brusquedad y la violencia del tirón, y huyó rápidamente, dejando atrás a la víctima. Afortunadamente, había policía por la zona que se movilizó rápidamente y pudo evitar que el delincuente se marchara con el botín.
Recuperan el colgante
Una patrulla de la Guardia Urbana vio cómo el hombre salía corriendo y, al ver a los agentes, lanzaba un objeto al suelo. Los policías, acostumbrados a este tipo de situaciones, entendieron inmediatamente qué había pasado, e interceptaron al ladrón que intentaba esfumarse. El hombre se resistió y causó problemas, pero entre tres agentes pudieron retenerlo. Cuando ya lo habían parado, llegaron las dos mujeres, y explicaron la situación a los agentes. Los policías hicieron una búsqueda rápida y encontraron la cadena que el hombre había lanzado mientras huía. Con toda esta información, el cuerpo detuvo al delincuente y devolvió el collar a la víctima.