Los Mossos d'Esquadra de la comisaría de Rubí han detenido a un camionero que, cargado con más de 150 móviles en una mochila, iniciaba el viaje hacia el sur, dirección a Marruecos, para salir del Estado con los terminales, algunos de ellos ya denunciados como robados. Según ha podido saber ElCaso.com, agentes de paisano de la policía catalana de esta comisaría detectaron al camionero en un polígono junto a la AP-7 y lo detuvieron por un delito de receptación. Está previsto que este jueves pase a disposición judicial y, como es habitual, quede en libertad. Una chica alertó ayer por la tarde a los Mossos de que su móvil marcaba, por la geolocalización, en movimiento por la autopista en sentido sur. El móvil, un iPhone 17, se lo habían sustraído hacía algunos días y ahora estaba en ruta. Los Mossos activaron varias patrullas hasta que localizaron, unos agentes de paisano, al camionero en un polígono de Castellbisbal, en el Vallès, donde los agentes pudieron localizar el camión en el que, supuestamente, estaba el móvil robado. El conductor, un hombre marroquí de 51 años, aseguró que un amigo suyo, a cambio de dinero, le había pedido que trasladara una mochila con 153 móviles de alta gama —la mayoría iPhones— y también ocho tabletas y una decena de ordenadores portátiles hasta Marruecos.
Detenido por receptación
El hombre aseguró a los agentes que desconocía cómo se llamaba el amigo que le había entregado la bolsa con más de un centenar de móviles, que le había pagado por hacer el traslado, pero que tampoco sabía el origen ni si eran robados. Una versión, evidentemente, que no se cree nadie. Tal como ha podido saber ElCaso.com, los móviles estaban empaquetados y con etiquetas. Por ahora, y según fuentes policiales, como mínimo cinco de los móviles localizados en esta mochila constan denunciados como robados. Aun así, se espera que, cuando se haga un análisis más exhaustivo de todos los terminales recuperados, haya más que puedan relacionarse con robos y, por tanto, cuando el juez lo autorice, se puedan devolver a sus legítimos propietarios. Por ahora, a la espera de que la investigación pueda avanzar, solo se acusa al camionero de receptación, que es el delito que implica la compra, de manera consciente, de material robado. Habrá que ver si tiene relación también con los robos de estos terminales que tenían como destino Marruecos.
Este paquete que se ha podido interceptar, y según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, es uno de los muchos que cada semana hacen el mismo recorrido desde Catalunya hacia el sur, en dirección a Marruecos, donde los terminales, a precios por debajo del mercado, vuelven a venderse en tiendas informáticas de barrios y poblaciones del norte de África. Los hurtos de móviles en nuestra casa son muy frecuentes y un modus vivendi de grupos criminales muy bien organizados, tanto para cometer el robo como para aprovechar los terminales para cometer estafas y después venderlos por lotes, como los intervenidos en Castellbisbal, para ser enviados fuera del Estado. La gran demanda en Marruecos y la falta de colaboración internacional de la policía de ese país —que, aunque se puedan geoposicionar, no trabaja ni para evitarlo ni para recuperarlos— hace que el negocio sea muy rentable.
Llueve sobre mojado
Hay que recordar también una investigación de ElCaso.com que localizó, en Marruecos, ordenadores portátiles robados en institutos de Catalunya, localizados a la venta a mitad de precio en Marruecos que se vendían, todavía con el logotipo oficial de la Generalitat, en tiendas del país. Las mismas fuentes policiales consultadas aseguran que la investigación, una vez los móviles ya salen en dirección al sur, en manos de personas marroquíes y de otras nacionalidades que controlan el circuito de este lucrativo mercado negro, ya es muy complicada y genera impotencia a los investigadores. Un hallazgo como este del miércoles por la tarde no es habitual y los controles fronterizos, además, no evitan la salida continuada de aparatos robados en Catalunya que sirven para engordar el mercado ilícito en Marruecos.
