Los ladrones muchas veces son inconscientes y se acaban delatando solos por algún pequeño detalle o por un error que podían haber evitado. Una de estas, por ejemplo, es adelantar un coche patrulla de los Mossos d'Esquadra con el botín recién robado cargado en la furgoneta. Esto es lo que este martes, 10 de febrero, pasó en la AP-7. Unos agentes que estaban patrullando por la autopista haciendo tareas de prevención para garantizar la seguridad y evitar posibles robos vieron cómo una furgoneta con sobrepeso excesivo los adelantaba a la altura de L'Ampolla, en el Baix Ebre (Tarragona). 

Ante esta situación, los Mossos decidieron parar el vehículo y le dieron indicaciones al conductor para que lo hiciera. Los agentes identificaron a los dos ocupantes del vehículo, dos hombres de 26 y 34 años, e inspeccionaron el vehículo para saber qué era lo que provocaba el sobrepeso. Al abrir la parte de atrás, comprobaron que iba cargado de cableado de cobre de diferentes tamaños y totalmente cubierto de barro. En total, había unos 1.640 kilos, con un valor en el mercado de 5.904 euros.

Investigación para saber de dónde ha salido todo el cobre

Ni el conductor ni su acompañante pudieron aportar pruebas sobre la procedencia y destino del cobre que transportaban y solo daban respuestas incoherentes y contradictorias a las preguntas de los policías. Por este motivo, ambos hombres, de nacionalidad colombiana y con diversos antecedentes por otros delitos, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de receptación. Ahora, los Mossos han abierto una investigación y trabajan para intentar averiguar de dónde ha salido todo este cobre, presuntamente robado, y si fueron ellos mismos quienes lo robaron, cosa que comportaría que el delito de que se les acusa pasara a ser un robo, o si lo habían robado otros y les habían pagado para hacer el transporte.